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domingo, 15 de junio de 2014

El posible corte del suministro de gas a Ucrania por parte de Gazprom o el incidente en la embajada rusa en Kiev como detonante de una crisis diplomática

El lunes 16  de junio de 2014 a las 06:00h Hora Media de Greenwich (GMT)  se agotará el ultimátum puesto por parte de Gazprom para el pago de la deuda pendiente de Ucrania elevado a alrededor de 4 mil millones de dólares. A partir de entonces el nuevo esquema requerirá que Kiev pague sus entregas de gas por adelantado, de lo contrario los rusos optarán por cerrar los gasoductos hacia la nación centroeuropea hasta nuevo orden. Las negociaciones de Bruselas para resolver el litigio pendiente entre las dos partes no llevó a ningún acuerdo tangible, y la nueva fecha para una nueva reunión para el día de mañana fue cancelada por la delegación rusa unilateralmente, indicando que ésta vez no habrá más prórrogas para el pago de la deuda acumulada. En cuanto al precio del gas tampoco se pudo encontrar un acuerdo, al estar la delegación ucraniana intransigente en recibir el precio preferencial de $268, y al final acceder a que se reduzca a $328, sin por ello lograr que los rusos acepten esta oferta.

La situación de la posible crisis energética que pueda surgir a raíz de este corte no parece poco, al menos para Ucrania y en particular para algunos estados centroeuropeos como Hungría o Eslovaquia, cuando su gas normalmente entregado pasara por los gasoductos que pronto podrán estar fuera de uso por un tiempo indeterminado. Otros países consumidores del gas ruso en cambio podrán ver sus insumos energéticos venir posiblemente a través de los gasoductos alternativos, siendo uno el que pasa por Bielorrusia y Polonia, o por el que pasa por debajo del mar Báltico hasta las costas de Alemania. No obstante estas posibles alternativas la mera posibilidad de esto pone en suspenso a toda la Unión Europea, que hizo hasta los imposible para salir de la impasse presentada, y para evitar que su potencial socio, Ucrania no tenga que buscarse alternativas más costosas y complicadas para poder subsistir energéticamente.

Los ucranianos por su lado vieron en los últimos días nuevos desarrollos desconcertantes suceder, los cuales no ayudan exactamente a la resolución de la crisis con Rusia. El sábado 14 de junio una multitud de personas se concentraron en frente  de la Embajada de la Federación Rusa en la capital ucraniana, volcando los autos oficiales estacionados en frente del recinto diplomático. Además lanzaron piedras y huevos contra su fachada, y bajaron la bandera rusa del asta, reemplazándola por una ucraniana. Con cantos anti-rusos fueron incitando a la violencia, con una cierta pasividad por parte de las fuerzas de seguridad encargadas de la seguridad de las legaciones diplomáticas. Más en la noche el ministro de relaciones exteriores ucraniano Andrei Deschitsa se reunió con los manifestantes, vociferando junto a ello una proclama muy explícita: "Me voy a quedar con vosotros para decir: Rusia, fuera de Ucrania. Putin es un cabrón, ¡eso es!". De este modo el jefe de la diplomacia dio a entender su parecer del presidente ruso, sin lugar a dudas.

Los incidentes de la embajada, que de alguna forma recuerda también la vez que la embajada cubana fue asediada en Caracas por miembros de la oposición en 2002, son una clara violación a la Convención de Viena, que estipula las relaciones diplomáticas entre estados. En ella figura entre otras cosas la responsabilidad del país huésped de proteger la integridad de su recinto, y su inviolabilidad. Esto fue puesto entredicho en múltiples momentos, no sólo el hecho que la entrada fuera bloqueada por llantas, desmontadas de los mismos autos oficiales que fueron volcados, y la destrucción de sendas ventanas en la fachada del edificio. Cuando Moscú hizo una condena internacional del evento en el consejo de seguridad de la Naciones Unidas, esta moción fue bloqueada por Francia, EE.UU. y el Reino Unido, aunque informalmente al menos un portavoz del Departamento de Estado de EE.UU. condeno estos sucesos.

Así parece que mientras que la amenaza de una interrupción a Ucrania se hace cada vez más probable, al menos que antes de mañana, al menos mil millones de dólares lleguen a las cuentas de Gazprom antes de las 10:00h hora de Moscú, estamos viendo el cumplimiento del ultimátum. El gobierno de Poroshenko tendrá que encontrar caminos o de evitar esto, o si no fuera posible esto, encontrar un plan b, con el que asegurarse la continuidad del esquema energético a corto y mediano plazo. No ayuda en este sentido los llamamientos de Deschitsa a romper relaciones diplomáticas con Rusia en la brevedad, ni tampoco su actitud poco diplomática mostrada en frente de la embajada rusa de Kiev. Sin lugar a duda el gobierno de Kiev está jugando con fuego una vez más, sin estar verdaderamente conscientes de las consecuencias que esto puede tener para la economía real, la cual tendrá un verdadero problema si no ahora en algunos  meses.

Alemania que es un importante cliente de Rusia, dice tener reservas suficientes para algunos meses, a la vez que tiene la alternativa del gasoducto del mar báltico a corto plazo para efectos de surtirse. Los  países del este miembros de la UE, Estonia, Letonia, y Lituania también podrán contar con el gasoducto que viene a través de Bielorrusia, aunque  su dependencia energética seguirá siendo una constante a corto plazo al menos. En términos globales esto podría encarecer el gas a nivel europeo, al menos que Noruega, Argelia o los mismos EE.UU. vengan a cambiar este esquema. No obstante en lo inmediato nada de esto tiene la posibilidad de reemplazar la importación de hidrocarburos rusos. Si acaso subirá los costos a términos globales, y le agregará una nota más al conflicto en curso entre EE.UU./Unión Europea vs. Rusia, al estar en el aire nuevas sanciones contra ésta última.

Los gobiernos europeos en cierto modo le dieron un cheque en blanco a los Ucranianos, y a sus nuevas autoridades, sin calcular verdaderamente lo que ello supondría. Estarían echando su suerte si se trata que el clima comercial y diplomático cada vez más enrarecido se convierta en asfixiante, y que los resultados en pleno invierno se hagan ver en su entera extensión. Rusia que tiene una nueva alianza con China, y que acaba de concluir un futuro marco de unión aduanera con Kazajistán y Kirguistán, están abriendo sus posibilidades hacia el Este, donde existe un gran mercado paralelo, que sin duda no hará que la disminución de divisas provenientes de Europa occidental se neutralice, pero si la podrá atenuar mucho más de lo que podrían los estado europeos occidentales.

Y si por cualquier razón las relaciones diplomáticas cesaran entre Kiev y Moscú, aunado con el fin del gas ruso entregado a Ucrania, estamos ante una situación poco propicia para cualquier normalización a corto plazo, cuando la guerra civil en el este del país sigue devastando la infraestructura de la zona más industrializada de Ucrania, y los refugiados de la guerra se siguen sumando a la frontera con Rusia, creando ahora sí un problema de tipo humanitario.   

viernes, 13 de junio de 2014

Sobre el fracaso de las negociaciones trilaterales en Bruselas o el constante deterioro de la situación militar en el este de Ucrania

El enfrentamiento ruso-ucraniano se presentó esta semana desde múltiples frentes, tanto militares como comerciales, que dan a entender que estos roces no se resolverán en la brevedad.Desde la reunión de Normandía una reunión trilateral en Bruselas el pasado lunes 9 de junio, no hubo consenso posible entre los Kiev y Moscú, en cuanto al precio por pagar por mil metros cúbicos de gas, mientras que los rusos ofrecían una tarifa de $385, por debajo del promedio europeo, y cercano al que gozara en tiempos de Timoshenko. No obstante ello el primer ministro ucraniano Arsenii Yatseniuk exigía que el precio fuera de $268 dólares, precio preferencial que fue vigente durante el tiempo que Ucrania era parte de la Unión Aduanera con Rusia, ahora que no lo es, Gazprom dice que no ve razón de cobrar precio de amigos, cuando en realidad Kiev quiere alejarse de Moscú y acercarse a la Unión Europea (UE). Con todo el encuentro en suelo belga se concluyó sin éxito, y con la propuesta de volver a encontrarse el próximo lunes 15 de junio, para concluir un acuerdo. Este día es también que se vence el plazo para Kiev para pagar la deuda acumulada de varios meses que tiene con Gazprom, que se eleva a pronto 4 mil millones de dólares. Al no programarse ninguna nueva reunión bilateral, el gobierno ucraniano se verá en la impasse de o pagar, o ver el flujo de gas interrumpirse hasta nuevo orden.

En segundo lugar la guerra continúa en el este de Ucrania, donde en las regiones de Lugansk y Donetsk las repúblicas autoproclamadas se siguen enfrentando al ejército regular, quien mantiene una operación anti-terrorista que Moscú condena como contraria al espíritu de reconciliación que el presidente recién electo Poroshenko proclamó durante su campaña presidencial. Lejos de ello el jueves 12 de junio se registró por parte de medios presentes y de habitantes locales el uso de fósforo blanco en Slaviansk, un arma química que está prohibida por la Convención de Ginebra sobre el Uso de Armas Prohibidas, y altamente tóxico para la población afectada. A ese efecto Rusia levantó una condena ante las Naciones Unidas para condenar a Kiev por la violación de esta convención, algo que el gobierno ucraniano niega rotundamente.

En tercer lugar unos blindados ucranianos entraron el día de hoy a territorio ruso, donde entraron hasta ser detectados por el ejército ruso. Sus tripulantes dieron marcha atrás y volvieron a suelo ucraniano, más dejando atrás el aparato militar. Este evento fue evaluado por Rusia como una violación de la soberanía rusa, por parte del ejército ucraniano, y lo llamó una provocación sin igual. En este aspecto llamó a Yatseniuk a cesar estas mismas, en vistas de una posible resolución del conflicto.

Con estos eventos presentes queda claro como el desarrollo de la región no hizo más que regresar significativamente. Mientras que Kiev no logra recuperar el control del este del país,  tampoco logra comprar más tiempo a los rusos, pues pensaban que con esta estrategia, y bajo la protección del Vicepresidente de la Comisión Europea y Comisario para los asuntos económicos, Olli Rehn, su estrategia de la intransigencia sería efectiva, lo cierto es que ni siquiera los europeos vieron de buen ojo la demanda sin concesión del lado ucraniano vis-á-vis con los rusos. Lejos de ganarse un respaldo económico ponen en aprietos hasta a sus propios socios europeos, pues si el gas deja de pasar a través de Ucrania, un 40% del gas ruso en Europa Occidental podría estar en riesgo.  Este panorama que fuera discutido en el pasado por los 28 en vistas de obtener una mayor independencia de Rusia, no encontraron modo de llevar a cabo la estrategia aislacionista para con Moscú, sin poner en riesgo el esquema energético en general.

Ahora desde el punto de vista militar está más que claro que no se trata de una guerra donde Rusia tenga una posición activa, pese a los reclamos de los países de Europa occidental y EE.UU., sino de un asunto interno ucraniano, donde una parte del país se declaró en rebelión, y tomaron las armas en contra de un poder central que no les amparaba ni la autonomía en asunto propios, ni siquiera el uso de la lengua rusa. Si Kiev no es capaz responder a las demandas de sus conciudadanos del este, los mismos se organizaron para organizar los referendos del mes pasado, que como se sabe no fueron tomados en cuenta por Kiev, y Rusia se ha mantenido discreta en el asunto. Son más bien las nuevas élites locales que están llamando a Rusia a incorporarlos, a imagen y semejanza de Crimea.

Por lo que Rusia no puede más que mediar entre enemigos acérrimos, quienes han  renunciado por lo visto a toda negociación, para pasar a la ofensiva total, tanto por los pro-rusos como por las autoridades centrales. Por ello es que tanto el creciente descontrol de la región afecta ya no sólo a Ucrania, sino a los vecinos inmediatos, como se pudo presenciar con la entrada de un tanque blindado en suelo ruso. No hay que confundir aquí los bandos, algo que podría fácilmente ocurrir, los ucranianos están desgastando su arsenal militar, incluyendo el uso de fósforo blanco, para someter a poblaciones rusófonas, que se levantaron en armas. Si lo que algunos es coresponsabilisar a Putin de meterse en Ucrania, más bien habría que pedir explicaciones a Kiev, de su errático comportamiento en el Lugansk y Donestsk.

Mientras que el respaldo europeo  y ee.uu.  esté del lado de Poroshenko y Yatseniuk, su estrategia seguirá la misma, siempre tratando de ganar tiempo, sin por ello resolver nada de sustancioso. De lo contrario si el gas deja de llegar, entonces sí podremos ver acciones más constructivas, cuando se sabe que este factor en el país centroeuropeo es más que fundamental, es elemental para poder seguir negociando cualquier salida. Si los europeos llegan a ver que el gas deja de llegarles, serán los primeros en reclamarles a los ucranianos su cuestionable estrategia, y posiblemente para ese entonces, Rusia ya tendrá cubierta su  espalda con el histórico acuerdo sino-ruso recientemente concluido. Europa que esperaba ver el gas de EE.UU. venir suplir esa demanda, sabrán para ese entonces que las reservas no sólo fueron exageradas en todos los sentidos, posiblemente se quedarán sin plan B para operar, o éste les saldrá mucho más caro que lo que actualmente les está saliendo la cuenta de gas con Gazprom.

Los ucranianos están verdaderamente jugando con fuego, y a más tardar el martes los van a ver blanco sobre negro, cuando sin mesa de negociación el cobrador venga a tocar la puerta del gobierno en busca de la deuda por recaudar. Ante la evidente imposibilidad inmediata, alguna salida tendrán que encontrar, o efectivamente verse sin ese gas que actualmente mantiene su economía en funcionamiento. Y si la guerra se extiende mucho más en el tiempo, también se alejará toda posibilidad de reconciliación con dichas poblaciones, las cuales buscarán por todos los medios lograr la incorporación a Rusia, la cual en algún momento, podría ser estratégicamente interesante para Putin.

Por mientras la jugada estratégica entre los grandes actores del mundo parece ante todo confusa, dada la actitud de las nuevas autoridades de Ucrania, las cuales no saben o no quieren llevar las cosas por un camino del diálogo. Si recortan categóricamente toda autonomía, y desconocen el idioma empleado por la mayoría de la población, les están negando derechos fundamentales, que podrían perfectamente justificar la toma de las armas por parte de las milicias pro-rusas. Mientras que toda la ofensiva internacional esté dirigida para aislar y negar a Rusia su posición histórica en la escena internacional, los argumentos esgrimidos son cada vez más dudosos, como para decirlo de forma neutral.

Ni sanciones contra la economía rusa, ni ninguna exclusión política, como la expulsión del ex G8 serán suficientemente convincente para que Moscú “devuelva” la Crimea a Ucrania, ni tampoco logaran que el comercio entre ellos se normalice en la brevedad. Lejos de ello desdibuja una nueva configuración política del mundo, donde el diálogo se ha enterrado tan profundo, que sólo quedan las acciones unilaterales y el idioma de las sanciones como recurso útil. Antes que esto se convierta en la realidad en Europa del Este, seremos testigos del inevitable y catastrófico deterioro de la coyuntura internacional.

lunes, 9 de septiembre de 2013

La Cumbre de San Petersburgo del G20 eclipsada por la crisis siria o la soledad de Obama en la Comunidad internacional

La cumbre del  G20 de San Petersburgo se concluyó con poca gloria y ningún documento final propio de una reunión económica de las principales economías mundiales, donde seguro estaría  los temas como el combate internacional contra los paraísos  fiscales, las medidas para volver al crecimiento en las viejas economías europeas, entre otras. No fue tal, sino el tema en vogue, la crisis siria, la cual con cada vez nuevas facetas en la arena tanto siria como internacional, no deja de desenvolverse hacia un desenlace fatal, o sea la intervención militar carente de toda aprobación o legitimidad, que fuera la autoproclamada comunidad internacional, a su vez aparentemente dividida en el asunto. Los breves momentos de encuentro fuera de protocolo en el marco de la cumbre económica entre Vladimir Putin y Barack Obama no concluyeron en ningún acercamiento mayor, y dejaron una vez más entrever esta nueva relación de corte guerra fría que rige actualmente entre Moscú y Washington.

El gobierno estadounidense viene desde días preparando y anunciando en todos los canales disponibles la voluntad inquebrantable de castigar a los responsables sin equívoco  de los terribles ataques de gas sarín en la Ghouta Oriental, en las afueras de la capital siria, Damasco el pasado 21 de agosto 2013. Ni el secretario de estado John Kerry, ni el gobierno francés parecen necesitar más pruebas que los videos anónimos publicados en las redes sociales y en youtube para demostrar la veracidad de la culpabilidad del gobierno sirio en los sucesos. No obstante la comisión de investigación sigue con el análisis de los materiales juntados a duras penas y bajo condiciones extremas en Siria hace pocas semanas. La negativa del parlamento británico para autorizar el uso de la fuerza en Siria fue ante todo un signo de alarma, de que este proyecto militarista tiene muchos enemigos en diversos frentes.

El gobierno de Rusia por su lado dio un paso decisivo para quitarles todo argumento a los enemigos de Bashar Al-Assad. Le pidió formalmente al gobierno de Damasco de poner bajo vigilancia internacional el arsenal de armas químicas, con el fin de destruir el mismo y neutralizar toda posibilidad de su empleo en corto plazo. Este lunes mismo, el ministro de relaciones exteriores de Siria Wallid Al-Moualem se declaró favorable a este acuerdo y dispuesto a firmar el tratado de prohibición de armas químicas, dejando una vez más el balón en el lado de los militaristas.

El presidente francés Francois Hollande declaró recientemente en una conferencia de prensa, que  estaría esperando una serie de factores para determinar su postura en el asunto. En primer lugar el que el Consejo de Seguridad se pronuncie de una forma u otra respecto a la responsabilidad de quién fuera el actor de estas masacres, de los resultados de los votos en la Cámara de Representantes y en el Congreso de EE.UU. que en la brevedad se tendrá que posicionar frente al pedido hecho por el presidente Obama de una guerra limitada contra el país asiático. Sin embargo el buen visto de Damasco de poner bajo control internacional su material de tipo químico obligo hasta a ellos a reconsiderar sus propósitos. El secretario de estado John Kerry se dijo abierto a hablar con los rusos en el caso de que efectivamente se dieran estas circunstancias, que podrían frenar la reprimenda militar a corto plazo.

El voto que Obama necesitará pronto sobre una potencial operación militar limitada, como le dicen, está siendo la piedra angular para el inquilino de la casa blanca,  cuando incluso su reputación podría verse afectada, sea cual fuera la salida de esta crisis. Si Obama se ve muy blando y conciliante con los sirios, le acusaran de débil el ala ultraderecha de los republicanos. Si se ve tan determinado a actuar militarmente, los demócratas más a la izquierda le reprocharían por lo contrario una actitud imperialista. En ambos casos su reputación se está jugando, y siendo prisionero de su propia voluntad de lleva un frente militar-moralista, se enfrascó en una argumentación como menos paradójica y poco convincente para con sus aliados, incluso más cercanos, siendo la participación francesa tanto más curiosa, cuando en el pasado Francia se opuso a la entrada en Irak  de EE.UU., el Reino Unido y España. Ahora es Francia la más proclive a ello, mientras que por una vez Londres no está entre los líderes de la ofensiva.

La liberación reciente del periodista italiano Domenico Quirico, quien fue secuestrado en Siria en marzo, recién llegado a suelo italiano por su lado comentó que según su parecer es casi imposible que el régimen de Damasco estuviera atrás del ataque de Ghoutta Oriental. Habiendo estado secuestrado por fuerzas rebeldes, que llevan a cabo razzias en el norte, tomando a rehenes como modus operandi, habrá tenido oportunidad de ver el funcionamiento y la dinámica general de lo que está sucediendo en el terreno. Nadie se mueve por ahora a aportar “pruebas” con la fuerza necesaria para justificar su intervención. Luego está la cuestión de la existencia de una base naval rusa en el puerto de Tartus, sobre la costa siria, que sirve de alfil a toda intervención. De forma preventiva el gobierno ruso acaba de mandar desde Sevastopol un portaviones adicional para asegurar lo que constituye el único punto de apoyo militar en el mediterráneo de los rusos, de ahí su importancia relativa.

Mientras que la ONU y diferentes cancillerías occidentales felicitaron el paso dado por el Assad, no cesa el proselitismo de Kerry en la zona. Ayer estuvo en Londres y ahora se dirige a Vilnius, Lituania, donde se está celebrando un encuentro en el ramo de la presidencia pro-tempore de dicho país de la Unión Europea. La posición en común de la UE sobre Siria está plasmada ahora sí. En ella se dice que se respalda la necesidad de una reacción fuerte, en el caso de que hubiera responsabilidad del gobierno sirio. Sin embargo pide el mostrar evidencia más convincente para poder corroborar el dato. Nadie se quiere mojar primero sin un mínimo respaldo moral, por lo visto estas políticas son definitivamente pasado, o eso parece.


El G20 fue definitivamente eclipsado por la crisis siria, y la foto final lejos de reflejar una aparente unidad de la comunidad internacional frente a la necesidad de intervenir militarmente, se ve en una profunda división fáctica. Rusia y China siguen firmes en la voluntad de frenar toda acción militar unilateral fuera de la ley internacional, mientras que Obama intentó en vano ganarse afecto para su empresa militar con sus socios. Si bien once países firmaron un compromiso donde se afirmaba la necesidad de aclarar los sucesos relacionados con las armas químicas, donde la mención militar es nula. Este parece ser el panorama para este momento, donde se está demostrado la verdadera influencia que tiene ahora Washington, cuando se propone una enésima campaña militar, que más difícil que nunca, se enfrenta a enemigos dentro y fuera de EE.UU.

viernes, 30 de agosto de 2013

El fracaso de la operación fast-track para una intervención en Siria o el gran revés de David Cameron en la Cámara de los Comunes

A veces hasta al diablo le sale una mala carta, pues ni siquiera él se salva de perder alguna vez. Lo mismo tiene que pensar David Cameron, quien el pasado 29 de agosto no logró, pese a ocho horas de sesión en el Parlamento británico, pasar la moción de ley que permitiría la intervención militar unilateral sobre siria. Así Cameron y su viceprimer ministro Nick Clegg pierden la apuesta de entrar junto a sus socios de EE.UU por 285 votos en contra y 272 a favor,  con la finalidad de ejecutar la campaña de castigo en contra del régimen de Damasco. Este gran revés obligó al primer ministro a reconocer la inviabilidad de toda intervención militar, tanto por representantes del partido laborista, incluso de sus propios correligionarios, quienes se le opusieron. En EE.UU. por su lado Obama tiene a su vez dificultad de pasar la voluntad de guerra por el Congreso de la Unión dominado por el partido republicano. Se le exige en efecto mayores pruebas, y si en el caso más consistentes para probar de forma convincente la culpabilidad  certera del presidente Assad detrás del ataque de gas sarín el pasado 21 de agosto en Ghouta, en las afueras de Damasco, la capital siria.

Por lo tanto dos de los grandes promotores de esta medida de castigo, que debería de haber iniciado hoy mismo, se tuvo que posponer por ahora, por muchos otros aspectos también. Cuando el jueves 29 de agosto una resolución británica para permitir la intervención en Siria es objeto una vez más del veto combinado de China y Rusia, la posición de la administración Obama estaba más que fijada, pues independientemente de los resultados de la votación en el Consejo de Seguridad de la Onu, el plan prosigue. Tal es el caso que un quinto destructor se acercó al Mediterráneo oriental, para el caso hipotético de un ataque a distancia.

Esto es el único modo que podrían actuar, pues para comenzar los rusos tienen una importante base, la única en el mediterráneo, en el puerto de Tartus, que sirve de contrapeso para que entren directamente. Líbano le prohibió todo tránsito a cualquier nave con fin bélico en su espacio aéreo, y ante todo se acercó incluso más a su vecino ante la amenaza inminente. Jordania, en un afán de mantener la neutralidad, se dice contrario a toda colaboración en el operativo, eso que se pueden considerar interlocutores privilegiados con EE.UU. e Israel. Israel, país en perpetuo estado de guerra, subió la alerte militar, para el caso que se vean afectados de forma colateral por el ataque, que podría expandir el fuego en toda la región, cuando no sólo son vecinos, sino además tiene tierras que ocupan desde la guerra de los seis días, en el año 1967.

Los turcos, que en un momento eran aliados incondicionales de Assad, ahora son su peor enemigo. Tal es el caso que Erdogan se posiciona como uno de los más procactivos aliados en la región en lo que concierne el proyecto de intervención limitada. Es también de mencionar que su frontera común con le interesado, y una estrecha colaboración con los opositores, al grado de darles puerto seguro, resguardo de los ataques, y una base logística que es sin duda imprescindible para el Consejo Nacional Sirio con sede en Estambul. Por lo tanto se pueden considerar por ahora el aliado más fiable en la región, que en su mayoría, desde Egipto hasta Iraq, se oponen a toda intervención.

Mientras que los griegos se mostraron neutros, pero no accedieron a prestar sus bases para tales fines, dado que su postura en el mediterráneo además les es seguramente importante,  y si de por sí, bajo Papandreu jr, la imagen del gobierno heleno se deterioró notoriamente frente al mundo árabe. Italia por su lado dice no querer participar tampoco, ni activa ni pasivamente, salga resolución o no. Esto se parece una vez más al dilema que tuvo el gobierno de Roma cuando la caída del coronel Ghadafi, aliado estrecho del entonces primer ministro Silvio Berlusconi, en 2011. Esta vez se trata de Enrico Letta, quien en el 2013 tiene que velar por la neutralidad de una nación tan al centro de este gran lago, que hoy parece una tina llena de buques de guerra listos para atacar.

Finalmente la postura francesa que queda por ahora pro-ee.uu. como hace mucho, parece ser el aliado más fiable, además uno que sí parece tener la capacidad de actuar son necesidad de mucho protocolo parlamentario y en la inmediatez además. Sin embargo la reputación de François Hollande, quien está muy desgastado políticamente, aunque no lleve mucho tiempo en el poder, no goza de un apoyo mayoritario, más que en un núcleo más sólido del Partido Socialista, pero que curioso otra vez, en oposición al derechista UMP de Sarkozy. En efecto es el segundo proyecto militar desde la administración Hollande, que ha demostrado ser más militarista aún que su predecesor, quien se afiló los colmillos entonces contra el ahora difunto Muammar Gadafi en Libia. No obstante que Mali le haya salido relativamente limpio, aunque esté por ver si no tendrá mayores consecuencias para los intereses franceses en la región y en el mundo,  en todo caso demostró que el traje de comandante en jefe le da una seguridad y autoestima, que el solo traje no le puede proporcionar.

El proyecto fast-track de guerra por ahora se frenó. Sin embargo algunos voceros de EE.UU. han dado a entender que la responsabilidad de Obama frente a las atrocidades no se puede quedar impune, que los responsables, ergo el gobierno de Al Assad tiene la tiene sin lugar a duda, viene a contradecir una espera general por ver los resultados de los equipos de la ONU, que deberían de concluir en la mayor brevedad. Antes del sábado ya no hay más personal de la ONU en suelo sirio, por lo que entonces sí se puede comenzar los tiros, puesto que no se quiere ver lo que pasó en Iraq, donde Sergio Vieria de Mello, diplomático brasileño al cargo de la misión, muere durante los bombardeos. Estos gestos rara vez queda bien a la luz de la opinión pública. 

La comunidad internacional, incluso en el sentido más restringido de la palabra, no supo responder positivamente al llamado moral del Premio Nobel de la Paz, Barack Obama, a iniciar una guerra a control remoto a un país soberano, y  sin resolución de por medio para justificarla. Su mejor aliado vio como por primera vez le falla el cálculo político y tiene que tomarse el trago amargo. Sin mucho apoyo más que Turquía y Francia, con lo que tal vez ya se pueda decir que es una parte de la comunidad internacional, quedan las palabras al aire. Obama se sintió fuerte para acelerar la intervención, pero se quemó las cartas muy rápido. El precedente de Libia sin duda hizo más cautos también a Moscú y Pekín, que no dieron su voto de abstención, sino por lo contrario, llevan más de tres rounds, bloqueando una y otra vez las ofensivas para legitimar los injustificable, por las meras promesas  tener de pruebas, pero sin nunca sacarlas a la luz.

Assad puede suspirar, pues lo peor acaba de ser abortado en su origen, no será mañana que le caigan los misiles sobrevuelen le cielo sirio los cazas franceses, ee.uu. o turcos, pues  cada uno tiene sus propios problemas que resolver, y ciertamente estas aventuras extra-regionales suelen ser placenteras, cuando en casa hay orden. Pues ni Cameron, ni Obama, ni Hollande pueden presumir de tal condición. ¿O será que por lo mismo, cada uno quiere distraer a su gente de lo que verdaderamente afecta, con una guerra exterior, tan necesaria cuando todo consenso dejó de ser, y no hay argumento que presentar que remedie la situación.

Es una jugada arriesgada la que se mete el premio nobel de la paz, quien por cierto tiene una creciente demanda social, e incluso circulan muchas peticiones para retirarle al presidente Obama el título honorífico de premio nobel de la paz, faltaría más, que con una cola que pisar de kilómetros, se sepa ahora justificar, que en el fondo, es un hombre de paz, tal como dijo en 2009 al recibir la condecoración. 

lunes, 6 de mayo de 2013

Los rebeldes sirios acusados de uso de armas químicas por la ONU o el giro de suerte en el conflicto inter-sirio

El viento gira recientemente en Siria, donde se han producido novedades en las últimas 72 horas. El pasado domingo 5 de mayo, la aviación israelí bombardeó de forma unilateral un Centro de Investigación militar de Jamraya, en las afueras de Damasco. Además tuvieron como objetivos a más objetivos militares en la capital siria, pero también del convoy militar que se dirigía hacía Líbano, que fue alcanzado por los cazas israelís. Esto es equivalente a una  intervención ilegal y unilateral desde cualquier punto de vista, siendo una invasión directa en territorio sirio visto desde el derecho internacional.

El viceministro de relaciones exteriores Faisal Mekdad declaró ante los medios públicos, que el gobierno sirio tomada estas medidas como una “declaración de guerra” por parte del gobierno israelí. El Primer Ministro Benjamin Netanyahu sin embargo no se pronunció en ningún momento sobre el incidente por ahora. 

El segundo giro casi más interesante aún son las declaraciones de Carla del Ponte, jueza helvética encargada por las Naciones Unidas en el caso de las sospecha de armas químicas en el conflicto sirio. En un programa emitido por la  radio suiza Radiotelevizione Svizzera, donde sostuvo lo siguiente:

           "Disponemos de unos testimonios de médicos, personas afectadas y personal de                 
hospitales de campaña de los cuales se puede deducir que el arma química, en particular el gas sarín, no fue usada por el Gobierno de Siria, sino por los rebeldes" 

Estas declaraciones son un tanto contrastantes con lo que se venía escuchando por pate de los medios internacionales del mainstream occidental. Un portavoz del Ejército Libre Sirio, ala militar de la oposición siria, negó estas acusaciones, diciendo que probablemente sería el Hezbolah quien estaría en la medida de tal recursos militares, pero ellos se deslindan. La salida de estos giros ha puesto en cadena las cancillerías internacionales. El senador estadounidense republicano John Mc Cain, dijo que era necesario más que nunca ayudar y financiar a la oposición, para acelerar la caída del régimen. Obama, quien en el pasado se había puesto a acusar sin mucho fundamento ni argumento de por medio al gobierno sirio, el cual igualmente desmintió inmediatamente tales términos.

Resulta, que según el parecer de la jueza Del Ponte los infractores no es el gobierno, pero los mismos rebeldes. De ser el caso, de que esto grupos armados irregulares fueran los ejecutores de estos ataques, esto daría fe de un evidente armamento directo e indirecto de la oposición armada por parte de diferentes países patrocinadores, por vía de Turquía. Esta dinámica que de seguro tiene  que ser actual, aún no goza de unanimidad en el ámbito internacional, por lo que se lo único admitido son donaciones no letales, a dichos grupos. La doble moral detrás de estas nomenclatura no tiene más matiz, que el de querer aparentar neutralidad en el terreno político.

La situación  actual del estancamiento de la guerra, que actualmente es de puro desgaste, nos demuestra un gobierno que mantiene a raya a los rebeldes. Estos en cambio han visto su suerte girar. No logran la progresión necesaria para desestabilizar el régimen del todo, con los medios disponibles, y la superioridad numérica del enemigo es un factor a considerar. La extensión en el tiempo de la rebelión, sin el éxito esperado ha mermado sus finanzas, de las que dependen en gran medida para subsistir, mientras que el gobierno turco les siga dando las prerrogativas de las que gozan en suelo turco.

El operativo llevado el viernes 3 de mayo sobre infraestructura del aeropuerto internacional de Damasco, fue la primera de las recientes provocaciones de Israel en Siria. La presencia de bases operativas opositoras sirias en las alturas de Golán, desde donde recientemente el país fue atacado, dan prueba de un partido tomado por el gobierno de Netanyahu.  La escalada hacia un guerra regional está cada vez más cerca. No es de excluir, según salió en el comunicado oficial del gobierno de Damasco, que se riposte en un futuro, por ahora no tomarán medidas en particular.

La perspectiva de un conflicto armado en Medio Oriente en corto plazo parece un tanto preocupante, dado que las medidas unilaterales de Tel-Aviv no se detienen por ningún motivo, ni aunque vengan las quejas del mismo Obama,  quien tendrá que tomar posición en algún momento, si es que sabrá como mediar entre los distintos intereses que no siempre son fáciles de dosificar: Entre conservar la imagen progresista mundial, y de mediador potencial en el Medio Oriente, y en particular en el Proceso de Paz entre Israel y Palestina, y los lazos históricos y estratégicos que tiene Washington con Tel Aviv. Si Bibi Netanyahu sabe mesurarse, para no hacer explotar el polvorín regional, que de entrada no tiene buena perspectiva, al menos en el vecino Irak, ni tampoco el Líbano, que tampoco se salvan a la violencia que reina al menos dos años en mayor o menos medida.

¿Será  el derecho internacional, nunca aplicado y siempre invocado, capaz de interferir en este asunto en algún momento? La ONU siempre positiva ante la posibilidad de una resolución pronta, y además diplomática, no ha sido capaz de imponerse e mucho por ahora. Los dos enviados, hasta ahora, han demostrado poco éxito, a la vez que el actual, el argelino Lakhdar Brahimi está amenazando con dimitir en breves, al igual que su predecesor ghanés Kofi Annan. 

Independientemente si mañana EE:UU., Israel o cualquier miembro de la OTAN,  pasan a la acción concreta de intervenir al lado de los rebeldes, estamos en la vista de un caso del tipo de la guerra civil española, con el desenlace conocido de sobra. Una vez más los balances regionales se mueven con la fuerza bruta y con el engaño de por medio, para lograr romper el lazo tan peligroso Teherán-Bagdad-Gaza-Hezbolah. Israel, actualmente muy temerosa de su seguridad interna y externa, siendo vecina y ocupante de una parte de Siria, está forzando la tuerca, para ver si de algún modo le sacara provecho alguno, e indirectamente también apoyar a la rebelión.

No es novedad que a Israel el derecho internacional le parezca insignificante a nulo, pero además vemos como se desdibuja un escenario harto complejo, del cual sacar una conclusión por muy mínima que sea, es un trabajo arriesgado y algo especulativo. No obstante, lo cierto es que ahora más que nunca, estamos a nada de ver la guerra volver en el Golán, más temprano que tarde, con un desenlace incierto.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Sobre las relaciones Obama-Netanyahu o la búsqueda de perpetuación del status-quo post 1967

El pasado 24 de mayo el primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu dió un discurso ante el Congreso estadounidense en el marco de su visita oficial a la nación norteamericana. Su discurso que prometía una propuesta de paz histórica se diluyó en una mera repetición de las condiciones ya conocida de Tel-Aviv para emprender la creación de un estado palestino. En primer lugar indicó que dicho estado no podría tener ejército alguno. Enseguida rechazó categóricamente la creación de la capitalidad palestina en Jerusalén-Este, y se opusó al regreso de los refugiados palestinos a sus tierras. Por el otro lado no consideraba posible un regreso hacía las fronteras de 1967, las cuales calificó de poco viables y por ende no defendibles contra toda agresión en proveniencia de algún estado árabe. Insistió en la necesidad de la presencia del ejército en el valle del Jordán y la permanencia de las colonias judías en territorio ocupado. Su lista de condiciones concluía con que el gobierno de unidad palestino debía reconocer explícitamente el estado hebreo, una insinuación claramente dirigida al Hamás, que hasta la fecha no ha reconocido el estado hebreo.

La gira por EE.UU. de Netanyahu viene muy marcada por los cambios diversos que se han desarrollado en los pasados meses en la región del Oriente Próximo. Desde las revoluciones de Túnez y de Egipto, pasando por la guerra civil en Libia y los disturbios en varios países como Siria, Yemen o Bahrain. La reciente vuelta a la reconciliación interpalestina ha puesto a Israel en una posición incierta. La nueva posición diplomática de Egipto post-mubarak ha sido clave en el progresivo desbloqueo del status-quo, mismo que Netanyahu defiende con toda fuerza como única paz posible en la región.

La posible creación de un estado palestino que esta contemplado para este año, en el seno de las Naciones Unidas parece ser la mayor amenaza para Tel-Aviv. Mientras que la división interpalestina subsistía no había razones reales para preocuparse sobre la seguridad de Israel.Pero si por un lado el cisma ha dejado de ser y la "otra" comunidad internacional reconoce formalmente el estado palestino dentro de las fronteras de 1967, entre los que figura Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay, Bolivia, Ecuador, entre muchos otros, Israel se tiene que fijar con mayor insistencia que nunca en su mayor aliado, los EE.UU. Obama que se ha visto muy crítico hacía la política de colonización, y que ha en el pasado presionado de forma más simbólica que real a su tradicional aliado en Oriente próximo, sin embargo no ha cortado en absoluto su alianza con el lobby judío-estadounidense y por ende con la administración Netanyahu. El aparente amor-odio entre ambos mandatarios pone ante todo en evidencia, que Obama quiere conservar su faceta progresísta sin por ello renunciar a la alianza de intereses judeo-estadounidense.

En consecuencia de lo anterior Obama pretende convencer a sus socios europeos de la necesidad de votar en contra de la creación jurídica de un estado palestino. Razón de ello que le interesa encontrar un terreno común con Londres y París para bloquear esta medida unilateral. En el procedimiento de pasar por la asamblea de las Naciones Unidas la creación de Palestina como estado, esto se parece mucho a la creación de Israel en el 1948. Quizás con la diferencia que para ese entonces las fuerzas israelíes del Tsahal, ya estaban de facto ocupando el antiguo mandato británico, incluso fuera de la zona que se le atribuía al estado hebreo en la partición de 1947. En ese sentido la proclamación del 15 de mayo de 1948 fue posterior a la ocupación. Una declaración "unilateral" de las Naciones Unidas sobre un estado palestino, sólo podría convertirse en realidad si es acompañada por la fuerza necesaria para imponer dicho orden. Es como menos una contradicción el que un estado nacido en teoría de una creación en las Naciones Unidas hace seis décadas, ahora tache de "unilateral" la creación de Palestina por la misma vía.

Las presiones que se están ejerciendo sobre los países occidentales para no colaborar con el gobierno unitario palestino están meramente basadas en que el Hamás por un lado no reconoce a Israel, y que está en la lista de organización "terroristas" tanto de EUA como de la Unión Europea. Con dicha "pérdida" de legitimidad del gobierno palestino se haría factible una subordinación general de la "comunidad internacional" hacía los intereses y políticas de Israel y de sus poderosos lobbies en EE.UU. A la vez serviría como importante eje para preservar el status-quo de 1967.

¿Podrá Netanyahu lograr su objetivo de aislar una vez más a los palestinos y asegurarse la retaguardia en Washington? ¿Acaso Obama se mostrará fiel a la tradición estadounidense en la política exterior en Oriente próximo? ¿Será la Asamblea de las Naciones Unidas una vez más puesta de lado por el Consejo de Seguridad obrando en favor de Israel?

La no realización de la creación de Palestina como estado fue altamente exitosa en el pasado. El rechazo de las demandas hechas por parte de los negociadores palestinos, sobre el derecho al regreso de los refugiados palestinos, a la recuperación de Jerusalén-Este y el no regreso a las fronteras de 1967 aún hacen unanimidad en los países occidentales. Sin embargo nada está dicho antes de hora, y una nueva confrontación en el seno de la Asamblea de las Naciones Unidas, desaparecida desde la defunción del bloque soviético, puede volver y remover las arenas de un status-quo que ha permanecido demasiado tiempo inmóvil.


miércoles, 6 de abril de 2011

La guerra civil en Costa de Marfil o la injerencia humanitaria de Francia en su máximo esplendor

El asalto sobre Abidjan por parte de las fuerzas nuevas de Alassane Ouattara, que se inició desde las ciudades fronterizas, y que en pocos días tomó la capital política Yamassoukro hasta llegar a las puertas de la capital económica del país, la ciudad portuaria de Abiyán. El escenario marfileño estancado desde el 28 de noviembre 2010, después de unas elecciones controvertidas con dos presidentes finalmente se ha decantado simple y llanamente por una guerra civil intervenida por Francia.

Francia mantiene desde 2004 una base militar en la ex-colonia en la base de Port-Bouët, fuerte de unos 1650 soldados, más aviación, en el marco siempre de las naciones unidas, que intervinieron en durante la guerra civil de 2004 a 2007. El 30 de marzo el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas votó la resolución nr 1975, que estipula la salida inmediata del presidente "saliente" de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, así como la neutralización de su armamento pesado, que es "empleado" contra la población civil. Autoriza a la ONUCI a intervenir si necesario con la fuerza de los cascos azules para llegar a ese fin. También dice que es prioritario proteger la población civil en todo caso.

Es con esa justificación que el presidente galo Nicolas Sarkozy declaró hace dos días haber recibido el pedido explícito del secretario general de las Naciones Unidas, para intervenir junto a las fuerzas de la ONUCI para derrocar al presidente rebelde a la comunidad internacional. De inmediato se movilizó a las fuerzas de licorne (unicornio en francés), basadas en Port-Bouët de iniciar una ofensiva junto a las fuerzas de Ouattara en la ciudad de Abidjan, alrededor de los bastiones pro-gbagbo en la cercanía del palacio presidencial y la colonia de Plateau. El fervor con el que las Fuerzas Nuevas de Ouattara llegaban a Abidjan hace unos días pensando que sería un mero paseo tomar la capital se ha demostrado erróneo. Los bastiones leales a Gbagbo han resistido ferozmente tanto a las fuerzas nuevas, a las incursiones desde los helicópteros de la ONUCI y de las fuerzas francesas de la Licorne, y el paradero del presidente "saliente" sigue siendo un enigma. Algunos analistas, apresurados en el triunfalismo de Ouattara habían dicho de forma especulativa que Gbabgo estaría en camino un exilio en Sudáfrica. La prensa francesa que da "por hecho" que es una cuestión de tiempo para Ouattara de entrar en el palacio presidencial y tomar las riendas del país, es categórica en la legitimidad de la intervención francesa en Costa de Marfil, dado que no es "unilateral", pues esta avalada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Este es el segundo frente abierto por Sarkozy en este año 2011 en el continente africano. Después de estrenarse en Libia, el presidente francés se vió en la "necesidad" de ayudar a su futuro homólogo marfileño, que pese a tener desde noviembre el reconocimiento tácito de la "comunidad internacional", sigue en la búsqueda de ejercer esta autoridad de forma efectiva en su país. Después de meses de estar recluido en el hotel del Golfo de dicha ciudad, ahora dice tomar el poder por las armas. Estas armas, que en gran medida son proporcionadas por Francia, además que su principal apoyo diplomático son sus "representantes en el exterior", ante Francia, y ante las Naciones Unidas. Otra ayuda importantísima son los medios de comunicación occidentales, que regularmente emiten noticias proselitistas a favor del "presidente electo y reconocido por la comunidad internacional", pero en el terreno no efectivo.

Sin embargo falta un factor fundamental para entender la extensión de este problema. La ex-colonia francesa cuenta en la actualidad con 12 000 ciudadanos franceses residentes en el país. Estos no han partido del ahí pese a que la escalación de la violencia llegaba a Abidjan. De estos franceses se puede decir lo siguiente: son por lo general personas dedicadas a sectores financieros, económicos y políticos, que son esenciales en el funcionamiento del país. En el pasado fue uno de los primeros productores de cocoa en el mundo, esencialmente en manos de capital extranjero. Por ende, nacionales franceses, con capital francés son el pretexto perfecto para Sarkozy para intervenir. La protección de estos civiles extranjeros se vuelve la excusa para meter soldados de la Licorne en las calles de Abidjan para evitar saqueos "de gente del campo de Gbabgo". También deben asistir a todo ciudadano francés que pudiese estar en peligro en prioridad clara sobre un marfileño común. Gran parte de los galos en Costa de Marfil se han puesto en seguridad en la zona de Port-Bouët, muy cercana al aeropuerto de la ciudad. El aeropuerto internacional de paso ha sido tomado por las fuerzas francesas, que estaban sacando a los que decidieran de forma personal abandonar el país por vía aérea a Lomé, Togo o Dakar, Senegal. Es evidente que el interés de los civiles franceses es prioritario y se puede volver el instrumento perfecto, cuando en el fondo la resolución 1075 habla de civiles, sin distinción alguna, sean marfileños o africanos de otro país tercero, y ciertamente no afecta solamente a los franceses residentes.

El bombardeo nocturno del barrio presidencial y de zonas adyacentes no ha podido derrotar la resistencia del campo de Gbagbo, por más aislado que pudiese estar en la actualidad en su búnker presidencial. Sus portavoces han intentado en varias ocasiones llegar a negociaciones, pero sin conseguir resultado alguno. Cuando en el pasado era el mismo Gbabgo que rechazaba las ofertas de negociación tanto de Ouattara como de diferentes líderes de países africanos, esta vez es Outtara quien se muestra inflexible. Al parecer nadie le interesa en el fondo parar las armas, que enfrentan ahora mismo la población civil, tan mencionada por la resolución 1975. Esta doctrina "Sarkozy" ha sacado una vez más su fruto. El método siendo extremadamente simple. Dada la posición privilegiada de Francia como miembro permanente del Consejo de Seguridad, saca cuando es necesario una resolución x ó y, que en términos bastante ambigüos autoriza una intervención en un país, sea este de la influencia antiguamente francesa, o no. Después solo falta tener un "aliado local" que represente los intereses franceses frente a otro que es con toda evidencia el "mal en persona" que hay que derrocar. De esta forma se ha interinado en un nuevo frente, que no responde a las aspiraciones idealmente propuestas, que por efecto de osmósis, el enemigo se desvanece del panorama, para que el representante pro-occidental de turno tome el asiento del poder con el aval de París. Esto ha fallado en Libia, ahora esta chocando con la realidad en Costa de Marfil. Cuanto más conciudadanos franceses haya in situ, la situación es aún mejor, porque no hay mejor pretexto, que la protección de estos mismos, cuando en realidad el enfrentamiento pone en peligro toda la población civil, que se quiere proteger en teoría.

Gbagbo no ha dado su última palabra, aunque sus posibilidades sean reducidas en la situación actual. Su potencial de resistencia es mucho más grande que lo que probablemente calcularon las Fuerzas Nuevas de Ouattara, poco preparadas para esta guerra urbana. El objetivo que parecía a la mano, no lo es ni lejanamente. Los focos de voluntarios pro-Gbagbo conviven con los partidarios de Ouattara. Todos están recluidos en sus casas, esperando la resolución del conflicto, sea cual fuera su salida. La crisis institucional está claramente afectando la economía nacional y el clivaje de la sociedad y el pueblo marfileño entre dos campos opuestos desde noviembre 2010 deja sus marcas.

Una vez más la injerencia humanitaria deja entrever toda su contradicción inherente. Si se puede justificar cualquier injerencia, sea por las razónes humanitarias más graves, esto abre la puerta a todo tipo de abusos y extrapolaciones de los términos originalmente estipulados. Además que la natural tendencia de fortalecer al contrincante, al darle razones a sus partidarios de seguirle por razones de defensa nacional, patriotismo, o antiimperialismo, incluso si ese régimen había sido desacreditado por dentro antes de la intervención. No existe intervención que no haya abutido en una guerra civil internacionalizada, con más muertes, y con una salida mucho más difícil del conflicto que en un inicio. Francia se está manchando su imagen en el mundo con el paso de la presidencia de Sarkozy. Si es que llega mínimamente fortalecido al final de su mandato en 2o12, la diplomacia francesa no saldrá ilesa del paso de Sarkozy, innombrables crisis han pasado, desde el celebre discurso de Dakar en 2007 nada más ungido presidente de la república, pasando por Ingrid Betancourt y por la crisis con México acerca de Florence Cassez.

La crisis de Costa de Marfil pasará por momentos cruciales, sea la salida una derrota más o menos honrosa para el presidente "saliente" Laurent Gbagbo, o todo el contrario, una lucha fratricida entre marfileños metidos en una guerra civil creada desde el extranjero, calle por calle, casa por casa, hasta que uno u otro se rinda y cede el lugar. Hasta que nada de eso suceda la "comunidad internacional" será testigo de una masacre a sangre fría televisada y comentada en todo detalle por los corresponsales in situ, para los lectores y oyentes del mundo. Al final en todo esto, los menos consultados, y los más afectados, terminan siendo el pueblo marfileño mismo.

viernes, 25 de febrero de 2011

La lenta descomposición del régimen de Ghadafi ante la progresión de la insurgencia

A cada hora que pasa, el coronel Ghadafi pierde un feudo más, una ciudad o un campo petrolero. El este de Libia se ha liberado en toda forma de la autoridad de Tripoli. Tobruk fue la primera ciudad en rebelarse, con el apoyo del ejército libio, que se pasó del lado del pueblo. Incluso las diferentes legaciones diplomáticas de Libia ha hecho defección al coronel. En una situación de creciente aislamiento, con cada vez menos aliados, el paradero del coronel permanece un misterio, quien se ha hecho escuchar en una intervención telefónica, la cual varias veces interrumpida, y de muy mala calidad sonora, el día de ayer. Sus intenciones iniciales de dar condolencias a las víctimas de la represión fue concluida con una fuerte crítica a sus enemigos, que él mismo vinculó con Ossama Bin Laden y la red Al Quaeda.

Hay un creciente abismo entre las declaraciones de Ghadafi y los acontecimientos en Libia y el mundo. Como ya mencionado, las representaciones en Ginebra, Suiza ante la Onu, en Estocolmo, Suecia, en París, Francia, ante el país galo y ante la UNESCO, etc. Los respectivos embajadores y representates se han claramente posicionado con el pueblo y han demisionado de sus puestos. En París una concentración de libios y simpatizantes de la causa han tomado las instalaciones de la embajada de forma pacífica, y han sustituido la bandera verde por la bandera libia de 1951, de tres bandas, rojo, negro y verde, con una luna cresciente y una estrella de fondo. Dicha bandera representa hoy la Libia liberada y ondea ya en lugar de la bandera verde, en muchas ciudades del este del país.

La región de la Cyrenaica, y la ciudad de Benghazi, hasta la frontera con Egipto se considera de facto liberada. Las fuerzas de Ghadafi han perdido todo control sobre esas regiones, como también de los pozos petroleros que también se ubican en dicha región. Los cuarteles del ejército han sido desertados, donde los soldados no piensan en ningún momento dirigir las armas contra sus familiares, amigos o vecinos. Su función consiste ahora de detener a los mercenarios que Ghadafi parece haber contratado para aplacar la rebelión. Ciudades como Tobruk, Al Baida, Darna han pasado su primer viernes tras la liberación con actos multitudinarios después de la oración. En Tripoli al mismo tiempo hubo una calma relativa después de varios días de violentos enfrentamientos callejeros. El ejército sin embargo se enfrentó con insurgentes, matando a cinco de ellos. El aeropuerto de la capital ha estado lleno a reventar de libios y extranjeros queriendo irse del país. Por vía terrestre una marea de personas están llegando a Túnez y a Egipto. Ambos países han recibido en los últimos días una grande cantidad de personas, en circunstancias donde a veces los controles fronterizos son escasos a inexistentes.

La crisis internacional ha seguido también su curso. Mientras que en el consejo de seguridad de la ONU Francia y el Reino Unido han presentado una propuesta de embargo de armas y congelación de bienes de Ghadafi, y las representaciones de Libia se desvinculan de coronel, las condenas formales han pasado a una preparación de la era post-Ghadafi. Los errores diplomáticos que muchas cancillerías occidentales cometieron con Mubarak o Ben Ali, lo quieren evitar a toda costa. Esto no va a resultar fácil cuando Sarkozy firmó en 2009-2010 unos encargos de aviones Mirage a Libia. Estos mismos que en la actualidad son empleados contra la población libia. La diplomacia europea bajo la dirección de Catherine Ashton ha propuesto la imposición de una prohibición de parte del espacio aéreo (No-Fly Zone) para limitar esta táctica empleada por días pasados.

Es más el miedo de la llegada de los inmigrantes libios a Europa que se teme que la situación de seguridad interna de Libia, sobre todo países como Grecia, Italia o Malta, en cercanía del epicentro de la rebelión. Por años Libia ha proporcionado petróleo barato para el sur de Europa. La interrupción parcial de esta producción y la inestabilidad de Libia han terminado por hacer subir el precio del barril a 112 dólares. Esta subida que Arabia Saodita quiere evitar a toda costa, proponiendo paliar todo ese petróleo faltante en el mercado, siendo el mayor productor del mundo actualemente con 9 millones de barriles al día. El margen de mercado que podría afectar Libia o inclusive Argelia no es excesivamente representativo, pero si se hace notar en las bolsas de valores del mundo.

Ghadafi aún controla Tripoli, pero no mucho más que su alrededor. Incluso ahí ya se está viendo amenazado, a la vez que el ejército ha tomado el control del país al este reveindicando ya formar parte de la revolución en curso. En el momento que la capital este realmente asediada, será la hora decisiva de Ghadafi, de ver si realmente quiere dejar su honor y vida en la lucha hasta el último respiro, hasta el último hombre, como suele decir en estos días. O del contrario salga al exilio. Dicho de paso que su popularidad incluso entre sus antiguos aliados más leales en el ámbito internacional lo han dejado también. Si acaso Israel podría acogerlo, o Arabia Saodita, o quizás en Tchad, pero fuera de estos tres casos, es de dudar que cualquier país que sea mínimamente coherente en su política internacional, le abra las puertas, con los antecedentes que dió en sus últimos meses en el poder.

El hecho relevante sigue siendo que la revolución está tomando el país a lentos pasos. En la medida que las zonas estratégicas del este y pronto del oeste caéran en manos de la insurgencia, la caída de Tripoli y de Ghadafi está casi predeterminada. Lo que queda por definir es quando. Esta pregunta se revelará en su momento, pero lo cierto que nada ni nadie en este momento podrá salvar a Ghadafi de su destino, muera en su tierra o en tierra extranjera.

lunes, 25 de febrero de 2008

Kosovo en el abismo

El Kosovo como país independiente, es más bien inexistente. Esto se debe a varias razones.Si por un estado independiente de facto se considera una autoridad que tenga en sus manos el monopolio de la violencia legal.En Kosovo ésto no se cumple. La seguridad está en manos de la KFOR,policía local y pendiente de las aduanas que delimitan al Kosovo de sus vecinos. Siendo la OTAN, la encargada de la última es dudoso que el gobierno sea capaz de llevar a cabo una decisión, al contrario, el gobierno es la fachada de la ocupación de la OTAN en Serbia.

Según la Carta Magna de la ONU, no se consideraran las indepedencias unilaterales y secionistas, y ningún estado de esa naturaleza tendrá derecho a la membresía a la ONU. Montenegro que sí se independizó en condiciones jurídicas compatibles con lo último ahora ya es miembro de la ONU, al igual que Timor Oriental.

Todo reconocimiento formal que se le haga al Kosovo será nulo en todos los aspectos. No es más que una declaración política sin fundamento. Ya que estamos en esto, porque no reconocen los 27 de la Unión Europea de una vez a la República Turca del norte de Chipre. No hay nada diferente en el escenario. Si se compara con Kosovo, la República turca es reconocida unicamente por Turquía y está excluida de la comunidad internacional desde su fundación en el 1975.

Quizá sea eso es lo que quieren conseguir en Pristina. Hay sectores albaneses que se sienten incluidos en el nuevo estado. Los serbios residentes en Kosovo por su lado no reconocen y repudian la independencia unilateral. Además resulta poco viable que tu principal vecino y más importante socio comercial esté abiertamente desconociendo ésta nueva realidad.

Si los kosovares quisieran rectificar su camino, lo que se necesitaría es un referéndum acerca de la independencia, no una proclamación desde el Parlamento. Este debe ser reconocido por ambas partes y desarrollarse en condiciones mínimamente transparentes. Si eso se cumple no hay obstáculo mayor (Vease el caso de Timor Oriental o Montenegro).Elemental es que las fuerzas de ocupación de la OTAN se retiraran y dejaran que se establezca un cuerpo de policiaco y un ejército unicamente kosovar para controlar las fronteras. Con esa declaración unilateral todos estos caminos han quedado eliminados.

El resultado de esto no es más que un aumento de las tensiones étnicas, las cuales habían disminuído considerablemente. El nivel de armamento en los ejércitos de la región es alto y no es de descartar en un caso de mayor escalació que se vuelva a producir una guerra étnica entre albaneses y serbios. Siendo Eslovenia el único país de la ex-Yugoslavia que está en la unión europea y ahora también en la zona Shengen y el euro, el turno de la presidencia de la Unión Europea también le tocará. En una unión donde reina ante todo la división ahora más que nunca habrá que ver
las repercusiones en todo el ámbito europeo.

EE.UU ha logrado en alianza con los europeos una vez más imponer sus intereses en los balcanes, al igual que cuando en el 1999 la OTAN invadió a Serbia sin respaldo de ningún organismo multilateral.La ONU solo sirve para reparar el daño en el terreno y poner una resolución que le da un marco a la acción emprendida. Los kosovoalbaneses han sido el pretexto perfecto para los EE.UU para meterse en la contienda y lograr que Putín y su aliado Tadic,el presidente serbio sean los perdedores del duelo.

Al final la conclusión es que el perdedor aquí es la población civil, sea de la etnia que sea, pues en una zona arrasada por continuas guerras, ha vuelto la violencia en a al calle, y una solución pacífica está más lejos que nunca. Mientras tanto la OTAN tiene suficientes frentes para mantener a flote por un lado la misma dinámica de guerra contínua que necesita para no perder la unidad. Sin un mediador competente será pronto una guerra civil en Kosovo, si se le considera a este un país independiente. Los estragos serán a la población civil, y mientras tanto en el resto de Europa será un simple espectador de esta guerra en su mismo continente.