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lunes, 23 de enero de 2012

La Liga Árabe en vías de instrumentalización para la conquista de Siria o la imposición de un embargo de petróleo iraní en la Unión Europea

Las tensiones entre los occidentales y sus archienemigos de  turno se intensifican un poco más. Mientras que en Damasco la Liga Árabe prolonga su misión de observación en el país mesopotámico, desde su asamblea general hay voces críticas, que demandan la dimisión del presidente Al-Assad y por consecuente la preparación para un gobierno de unión, mientras que su vicepresidente tome las riendas hasta la formación de un nuevo poder después de elecciones presidenciales y legislativas anticipadas. Este proyecto de ruta presentado por el ministro de relaciones exteriores de Qatar Hamad ibn Jassem Al-Thani, fue recibido con un rechazo formal por parte del ejecutivo sirio, quien denunció que estas medidas eran una injerencia encubierta y que el presidente constitucional no dimitiría. La oposición siria bajo el liderazgo de Burhan Ghalioum criticó de nuevo que no entablaría diálogo con el régimen sin que el presidente se retire del poder antes.  ´

En Irán por su lado la lucha sigue en varios frentes contra el régimen islámico. En primer lugar el portaviones estadounidense pasó sin incidente por el estrecho de Ormuz, acompañado por un portaviones francés y otro buque de guerra británico. La presencia de tres fuerzas armadas en operación en conjunto por aguas iraníes habrá sido un viaje de riesgo, aunque los portavoces del pentágono han denominado lo sucedido como “operación habitual” de patrullaje del Golfo Pérsico con un regreso programado al puerto de base de la Quinta Flota en el archipiélago de Bahréin. Las autoridades iraníes no opusieron  resistencia al tránsito, que en repetidas veces fue objeto de amenazas por parte del ejecutivo iraní y  estadounidense en las semanas pasadas.

Por el otro lado las sanciones más recientes sobre la economía persa fueron decretadas por EE.UU. y la Unión Europea. En el primer caso un bloque de sanciones contra el Banco Central de Irán fue levantado, mientras que la Unión Europea prevé un embargo sobre la compra de petróleo iraní para el mes de julio 2012. La tentativa de Londres, Paris y Berlín por imponerlo de inmediato fue un fracaso, cuando economías como Grecia dependen más que otros de sus exportaciones de barriles iraníes. Un total de 20% representa para Irán la pérdida de estas exportaciones a corto plazo. Sin embargo habría que ver cual será la estrategia empleada por los europeos para diversificar al grado necesario la compra en mercados alternos. Irán apuesta con razón a nuevos socios comerciales. China es su primer socio comercial después de la UE. Los nuevos tratados comerciales firmados en la gira latinoamericana tal vez se presentarán como la opción más fiable. Sin embargo entre las crecientes limitaciones del Banco Central Iraní, quien ha visto varias cuentas suyas congeladas en Europa y en EE.UU., la duda es ante todo la forma que se planea para enfrentar esta nueva coyuntura que se puede deslumbrar para verano. Las tensiones en ambos casos crecen de forma exponencial, además que la perspectiva de un enfrentamiento bélico se hace cada vez más real. Además si se toma en cuenta el clima de recesión mundial, toda guerra viene muy bien para disipar las críticas internas de los países beligerantes.

Con la espada de Damocles sobre el posible cierre del Estrecho de Ormuz, que por ahora no fue implementado, hay una cierta distensión general, no se produjo ningún choque, por más mínimo que fuese, entre las dos naciones en el ámbito militar por ahora. La guerra se juega ahora por el mundo económico. Las sanciones para Irán son el previo aviso a éste, de que las medidas preventivas tomadas por el momento no se asemejan a lo que podría pasar una vez que el respeto mutuo se haya  roto definitivamente, y veamos en ambos contrincantes una guerra naval o terrestre. En ambos casos los móviles de la misma son tan evidentes, que los argumentos aparentes no son más que meros pretextos, para ir allanando el terreno para la hora de la verdad.
 
En el caso sirio habrá que ver el resultado de las delegaciones de la Liga Árabe, la cual parece tener una lucha interna entre los halcones como actualmente Qatar o Arabia Saudita contra el miembro que fue suspendido hasta nuevo orden, Siria, blanco de las tensiones regionales y bajo la presión de dentro y de fuera a la vez. Si las actividades del Ejército Libre Sirio (ELS), donde se agrupan los soldados desertores no cesan y los ingresos de armas clandestinas al país no son controlados, Damasco difícilmente podrá recuperar la calma y la paz interior, pues no es ya el ejército regular el que provoca la violencia, sino los soldados desertores del ELS que provocan el caos, que es respondido por el ejército, quién a su vez tuvo sus bajas en todos estos meses de conflicto. Los que se llevan balas de ambos lados son los civiles, que con o sin implicación, seguidas veces son las víctimas colaterales. Culpar únicamente al gobierno sirio de estas bajas, es desconocer el panorama completo, donde se desdibuja una lucha patrocinada por el exterior para  renovar un régimen, que en el pasado ha sabido hacer contra-peso a la hegemonía británico-estadounidense,  la cual parece aún dominar la región de Medio Oriente.

Se puede decir con un poco de generalización que estamos frente a un escenario a la “libia”, que sin embargo fue detenido por ahora por el veto de Rusia en el Consejo de Seguridad. De no haberse dado lo último, ya habría una misión oficial que legitimaría la intervención en Siria. La Liga Árabe es el elemento clave, pues sus miembros más reaccionarios quisieran verla colaborar con la ONU para la implementación de una fuerza multinacional en el país mesopotámico, sin ver que esto contradice no sólo la carta de la Liga Árabe o incluso la de las Naciones Unidas.  Por ahora la Liga Árabe ha sabido mediar la situación y de hecho no ha entregado los resultados tan ansiados por las potencias occidentales, que esperaban tachar el régimen de toda clase de acusaciones inventadas sobre la marcha, sino que éstos se vieron frustrados por ver que una aparente normalidad rige en el país que difícilmente podría justificar tal intervención. Si no fuera por la presencia de los soldados desertores que periódicamente ponen en jaque la situación de seguridad interna tan frágil.


En ambos sitios se juegan muchos intereses, y ante todo la “paz americana”. Si Londres, París o Washington se juegan la guerra caliente en zonas de alta importancia geo-estratégica, también pondrán en desequilibrio la economía mundial, la cual se podría ver afectada, al menos en el caso iraní. Este escenario parecía más el de la plena guerra fría, si no es que ahora mismo estamos en pleno siglo XXI. Al parecer algunas cosas no han cambiado desde entonces en el juego de la política internacional.

viernes, 6 de enero de 2012

Sobre la labor de los observadores de la Liga Árabe o la frustración de los occidentales frente a la crisis en Siria


La Liga Árabe ya está presente en Siria, mediando el conflicto interno que actualmente reina en él. La delegación presente al mando del general sudanés Mustafá Dabi  se ha mostrado, al contrario de lo que se le acusa desde círculos opositores en Europa y en Turquía, bastante neutra en cuanto a la pretendida represión por parte del ejército sirio. De hecho el ejército regular sirio se ha retirado de ciudades como Homs o Alepo.

Los responsables de la violencia existente son grupos disidentes del ejército que se autoproclaman como el Ejército Sirio Libre (ESL) dirigido por Riad al Assad. Éstos operan desde diferentes bases en Siria como también Turquía creando desorden y muertes civiles. En unas declaraciones de prensa  Al Assad dijo que deseaba la Liga Árabe se retire del país y que declare fracasada la misión. A su vez llamó a la misma organización a permitir que las Naciones Unidas “asuman su responsabilidad” una vez que se haya derrocado a Bashar Al Assad. Pidió que se instaurara desde ahora una zona de exclusión aérea y llamó a que  intervengan militarmente las potencias occidentales. 

La frustración de las cancillerías occidentales y estadounidense parece evidente, cuando el portavoz de la Casa Blanca emitió un juicio muy negativo sobre la delegación de observadores de la LA. Las voces de las ONG que habitualmente suelen hacer especulaciones sobre las presuntas muertes ocurridas, volvieron a denunciar más muertes de soldados sirios. Tal vez se debería de especificar de que tipo de soldados se trata. Pues si son los desertores que armados a través de la  frontera jordana y turca proliferan la violencia con fines de derrocar el régimen constitucional con el apoyo tácito de la “comunidad internacional”. Todo éste escenario huele terriblemente parecido, a lo ocurrido tan son hace pocos meses en Libia.

Sin embargo Bashar Al Assad cuenta con el apoyo de China y de Rusia. De hecho un buque de guerra ruso está en ejercicio en aguas sirias con el aval del gobierno de Damasco. Y tanto Pekín como Moscú hicieron uso de su derecho de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. A imagen y semejanza a los años de la guerra fría del pasado siglo XX, el mismo Consejo se convierte en un microcosmos de la confrontación en  puntos calientes. Por ello es de creer que no se instaure al menos desde la ONU un mandato para administrar dicho país, pero si puede intervenir la OTAN, la cual terminó recientemente su intervención libia y  ya llevaba cociendo el asunto en vistas de avivar la tensión posteriormente.
Todo indica que no se le quiere dar crédito a la LA cuando no condena con la misma vehemencia el régimen de Damasco, y se busca a toda costa ganarse a ésta misma para que como en el caso libio, se bendiga la empresa intervencionista. Todo el contrario, pues cuando el secretario general  de la misma se niega a interrumpir la misión programada para durar un mes, no cede a las presión que se le ejerce desde la Unión Europea, los EE.UU. y su lacayo interno que es Qatar.

¿Cual será el desenlace de esta situación? ¿Podrá la LA llegar a un resultado de mediación alguno en el tiempo establecido? ¿Estamos frente a una inminente intervención en Siria y con ello un nuevo reordenamiento regional?

martes, 15 de noviembre de 2011

La suspensión de Siria de la Liga Árabe o el deterioro de las relaciones Ankara-Damasco

La Liga Árabe suspendió el día de 12 de noviembre a la República Árabe Siria como miembro de su organización. Sólo el Yemen y Líbano se opusieron, mientras que Irak y Siria se abstuvieron. El día de 14 noviembre entró en vigor. La consigna salida por la iniciativa del canciller de Qatar Hamad Ben Jassen es que los países de la Ligua Árabe (LA) cierren sus embajadas respectivas en Damasco y de crear un acercamiento con la oposición siria del Consejo Nacional Sirio (CNS). Esta medida que el gobierno damasceno condena de ilegal según los estatutos de la LA misma. Una comisión de la Liga enviarán 500 observadores en la capital siria para observar los desarrollos locales.

La situación del régimen de Bashar Al-Assad está pasando por momento de gran presión interna y externa. Por una parte uno de sus socios más importantes se está alejando de su aliado, Recep Erdogan, primer ministro turco. La frontera común entre ambos países, que en estos instantes es no sólo puerta de entrada de las armas, que circulan en el país. Ahí también hay del lado turco un campo de refugiados sirios, que han salido del país por la violencia que padece desde meses. Sólo Rusia y China se han mantenido en la línea de Damasco, al vetar la resolución de la ONU del 4 de octubre. El Rey Abudulah de Jordania demandó a Assad de dimitir púbblicamente, lo cual una vez más fue aplaudido por la "comunidad internacional". Las críticas hechas al gobernante se fundamentaron en la supuesta "protección de los civiles" de la ONU, por lo que las sanciones pasarán por sancionar al gobierno, sin por ello atacar a la población; un espíritu muy propio de la tecnocracia occidental. En tal virtud la Unión Europea ha emitido una serie de sanciones al Damasco, al vetar la entrada del Presidente Sirio y una veinentena de personas relacionadas con del ámbito militar y empresarial. Sin duda los dirigentes occidentales se felicitarán de la suspensión de Siria, que va encaminada en su estrategia geoestratégica general.  

La violencia que de hecho existe en el territorio sirio, tiene unas razones muy particulares para preocupar tanto al gobierno Sirio como a sus vecinos. Han entrado armas por la frontera libanesa y jordana y están en manos de bandas armadas, que ponen en enterdicho la seguridad de vastas zonas del país. Estas bandas son las que los occidentales denominan "opositores pacíficos". La verdad es que la única reacción que eso provoca, es que el ejército intente desmantele o arreste dichas bandas. Al proceder a ello, el gobierno se ve atacado desde el exterior, cuando desde el punto de vista sirio, están haciendo cumplir simplemente la ley. Cuando los medios citan cifras de los muertos, siempre aparecen con videos caseros de baja resolución. Pues la aparente razón es la imposibilidad de corroborar los videos y la veracidad de las grabaciones. Sin embargo pese a ello Amnestie International con base en Londres, emiten periódicamente revisiones de las cifras, con las que inundar las noticias del mundo. En la comunidad internacional se están ya fraguando los planes de la llamada "transición", que presidiría por Burham Ghalioun, sirio del exilio en Francia en el frente del autodenominado Consejo Nacional Sirio (CNS), creada en Istambul, Turquía en Agosto 2011. La OTAN terminó finalmente su operación en Libia, por lo que puede resplegarse de ahí e ir preparándose al siguiente enfrentamiento programado, Siria. Lo que le falta para ello aún son un buena excusa. Esto ya va encaminado, pues mientras que los opositores no quieren dialogar con el gobierno, no se reconocen las amnestiías hechas por el gobierno, mientras que el mundo recibe información parcial y partidísta. Ahora que las relaciones económicas han sido seriamente dañadas con EE.UU. y la Unión Europea,

Siria está buscando respaldo en sus socios más leales, Rusia, China, y sus mercados en Afríca oriental. Los servicios secretos que operan en el país han hecho un gran progreso en los pequeñas aldeas, pero aún no en las grandes cuidades. El plan elaborado por los padrinos del CNS, la OTAN y sus principales socios, tiende a entorpecer cada vez más las relaciones Ankara y Damasco. Ahora que Erdogan ha subido el tono a Assad, y con la frontera que divide Siria con un país miembro de la OTAN, se cree que más tarde o temprano la incursión militar en Siria comencaría aquí. El Líbano, país casi totalmente rodeado por Siria, que además ha paado a ser gobernado por una coalción de partidos bajo Najib Mikati, entre los que está Hezbolah. Esta particular posición lo haría idoneo para una invasión planificada a Sira. Otra cosa es que su gobierno se le oponga dentro de sus posibilidades de su soberanía. Lo cierto es que han intentado frenar el tráfico de armas clandestinas a Siria, lo cual sin duda es imposible de frenar, cuando los servicios secretos se empeñan de lo contrario.

Es difícil saber cuanto tiempo Bashar Al-Assad pueda mantener una relativa calma en el país, y cuanto tiempo podrá mantener sus dos aliados con poder de veto de su lado. Al menos que la OTAN en un momento dado omita la pseudo-legalidad de dicha intervención por el bien "de la población civil". En cualquier caso el grito de guerra está en el aire desde la invasión de Libia. Esto se le llama en el lenguaje neocon "nation-building" o construcción de naciones, donde antes hubiese "tiranías" para dejar una república parlamentaria occidental, la cual entraría en el eje "bueno" en vistas de la posible invasión de Irán.  

viernes, 11 de marzo de 2011

El campo pro-Ghadafi en fase de recuperación militar o la pérdida del control rebelde de Zawiyah

El frente del este de Libia sigue su curso de forma favorable para las tropas pro-gubernamentales en Zawiyah y Ra´s Lanuf. La contraofensiva de Ghadafi en estos dos frentes ha tenido el éxito relativo de retomar el control de Zawiyah y detener el irremediable avance que los rebeldes habían tenido por semanas hasta la toma de Brega. El empleo de la aviación y de las armas, que en el pasado le fueron vendidas por los países occidentales, sirven hoy para reprimir a su propio pueblo. La inferioridad en armamento de los rebeldes, que se abastecen de lo que son capaces de interceptar del enemigo, parece evidente.

En el plano diplomático sin embargo ha habido un cambio mayor para el Consejo Nacional de Transición Libio (CNTL). El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy recibió ayer a tres representantes del CNTL y en dicho acto lo reconoció como legítimo representante del pueblo libio, desconociendo de facto a Muammar Ghadafi. La euforía del campo rebelde en el plano diplomático, que promete en un futuro próximo la instalación de una representación diplomática francesa en la ciudad de Benghazi, o otra libia en París, sería el primer paso para la construcción del nuevo poder post-Ghadafi. La recuperación parcial de la situación militar de Trípoli crea la esperanza en su campo de una recuperación de la situación pre-revolucionaria. De hecho la radicalización creada por la situación de guerra civil más o menos declarada no da pie a la indecisión. En Trípoli misma, la oposición existe y ha tratado en diversos modos de hacerse presente, pero una vez más las medidas coercitivas del régimen del coronel han sofocado todo intento de insurrección en la capital del país.

Mientras que en el nivel de la diplomacía poco ha cambiado, exceptuando la iniciativa francesa, que ha tomado a todas las cancillerías de la Unión Europea por sorpresa. En una reunión en Bruselas, Bélgica los 27 están buscando actualmente una posición común frente a la crisis libia. El binomio Francia-Reino Unido son los que se muestran más pragmáticos en sostener una intervención activa en el país africano, solo si ésta viene avalada por las Naciones Unidas y/o la OTAN. No quieren caer en el intervencionismo unilateral del tipo que derrocó a Saddam Hussein en Iraq en 2003. Incluso el CNTL pide por su lado no solo la implementación de una zona de exclusión aérea (No-Fly Zone), única forma según ellos de derrocar al tirano de Trípoli. La imposición de un embargo en las ventas de armas a Trípoli por parte de países que tradicionalmente se especializan en dicho sector, como Francia, España, Reino Unido o Suiza, poco podrá cambiar actualmente, pues con el armamento disponible Ghadafi tiene suficiente fuerza para imponerse a los libios rebeldes.

La negación a toda negociación con Ghadafi hace unanímidad en casi todos los frentes. En el CNTL como en la política exterior de las cancillerías europeas y la estadounidense (ee.uu.). La Liga Árabe por su lado exprime su rotundo rechazo a toda injerencia en el país por parte de otras potencias extraregionales, que ejercen su voluntad injerencionista con el argumento "humanitario". Cual humanidad nace de estos gobiernos, que durante décadas se han mantenido en permanente contacto e intercambios comerciales, y que han permitido al coronel mantenerse en la cúspide del poder. De la noche a la mañana esto es pasado y nadie va a negociar con el "tirano". Este cambio difícilmente puede convencer a una opinión pública, que desde siempre, al menos una parte de ella criticó la laxitud de los países occidentales paracon Trípoli.

La imposibilidad de detener a estas alturas este conflicto en términos pacíficos parece más que evidente. Ni uno y el otro partido se dicen favorables a una solución que no lleve consigo la derrota del otro. Los pro-gubernamentales enaltecidos por sus éxitos recientes se dicen dedicados a recuperar el país de los agentes del exterior, que amenzaban con hacerse con las principales fuentes de riqueza nacional, el petróleo. Los rebeldes no se ven en la disposición de negociar con el tirano de Ghadafi, y le ponen un ultimatum para retirarse del poder para el próximo viernes. La división de facto del país se ha consumado, y no parece resolverse hasta la capitulación incondicional de uno u otro partido. Esto es válido sólo mientras que la no-injerencia de Occidente siga vigente. En el momento que se llegue a aplicar una zona de exclusión aérea, la ventaja de Ghadafi podría revertirse de nuevo, como también si los rebeldes recibiesen de algún modo armas, con las que podrían reemprender la ofensiva contra Trípoli.

Si de una partida de ajedrez se tratase, para Ghadafi el juego estaría en un empate técnico. Con pocos peones aún disponibles, pero en relativa ventaja con el adversario, Ghadafi sería un rey ciertamente algo debilitado, pero aún lejos del jaque mate. Cada movimiento podría revertir o confirmar el predominio de los pro-guberamentales o fortalecer los rebeldes y poner en una situación delicada al rey aislado y abandonado de sus mejores hombres. En dicha situación sólo queda observar los movimientos de uno y del otro, en los días venideros y entonces sacar nuevas conclusiones

lunes, 7 de marzo de 2011

La batalla por Sirta o la mediación venezolana como contrapropuesta a la intervención militar en Libia

El conflicto en Libia sigue su curso este fin de semana con un poder central que se reafirma en los días pasados. Las fuerzas rebeldes a Ghadafi que en las semanas pasadas habían ganado territorio en el este y en enclaves del este, se han encontrado con una resistencia inesperada en la localidad de Ra's Lanuf, enfrentándose a un bombardeo desde el aire y un frente del ejército leal a Ghadafi. En días anteriores las fuerzas rebeldes habían avanzado hasta Brega, localidad a medio camino entre Benghazi y Rha´S Lanuf. En esta última se encuentra en un empate técnico, donde ambos campos se están disputando la hegemonía. El avance aparentemente permanente desde el este hasta Tripoli se ha detenido por ahora, tanto en el este como en el oeste, donde las fuerzas leales a Ghadafi están desafiando a los rebeldes en Zawira y en otros enclaves rebeldes de menos tamaño.

Mientras que en el frente de la batalla Ghadafi demuestra ser un enemigo duro de matar con las armas, en la arena internacional se está llevando una batalla muy diferente. La de la propaganda de la normalidad y del combate a los insurgentes con todos los medios disponibles. El énfasis patriótico que el líder de la revolución de 1969 realza en sus discursos se ha acompañado con el hecho de armar a la población de Tripoli, para resistir a los rebeldes, que de facto están en inferioridad numérica, en cuanto más se acercan a la capital Tripoli. Si bien el canal oficialista Al-Libia dice que el ejército está encaminado para la recuperación de Sirta, Tobruk, Benghazi, etc, los rebeldes en voz de la Consejo Nacional Revolucionario desmienten estas declaraciones. La verdad en esta guerra de propaganda y contrapropaganda se hace más difícil en la medida que no siempre es posible corroborar las informaciones in situ.

No obstante la presión continúa sobre el régimen del coronel Ghadafi. Las autoridades aéreas maltesas han rechazado un avión de la aerolínea libia que pedía permiso para aterrizar en el aeropuerto internacional de La Valetta, donde aparentemente se encontraban personas vinculadas con el clan Ghadafi, y hasta familiares directos del coronel en busca de asilo político. Líbano rechazó también en los días pasados la autorización de aterrizar en su suelo a otro vuelo de similares características.

El presidente de Venezuela Hugo Chávez Frías había propuesto hace pocos días un plan de mediación en el conflicto libio. Dicha propuesta fue tomada de diferentes formas por los involucrados en Libia y en el exterior. En primer lugar la Liga Árabe aceptó la propuesta para ser estudiada por su consejo, sin por ello pronunciarse aún. En Libia Ghadafi acceptó dicha mediación, aunque se vió en contradicción con su hijo Saif Al-Islam, quien la rechazó categóricamente. El Consejo Nacional revolucionario por su lado se ha declarado opuesto a dicha mediación, que incluiría a representantes de América Latina y Medio Oriente. Las cancillerías europeas se han dicho contrarias a esta iniciativa, con excepción de España que se mostraba favorable. En general los representantes europeos dicen que sólo la renuncia del líder sería una opción, y que si bien no se habla aún de una intervención real en el país, ni siquiera de una intervención en el espacio aéreo libio, no se quiere dar la más menor posibilidad al coronel a permanecer o salvaguardar sus sistema político. Los rebeldes por su lado la excluyen al considerar que no van a negociar con quien los oprime en igualdad de condiciones, y que su objetivo es llegar a Tripoli y desalojar al coronel.

Mientras que los EE.UU. estudian el caso de armar a los rebeldes con armamento ee.uu., y ya proceden a controlar en parte el tráfico de personas en la frontera libio-tunecina, donde las autoridades locales tunecinas están debordadas por la afluencia de refugiados libios, egipcios, y de otras nacionalidades. Este grado de intervención, que ya se puede considerar una violación de la no-injerencia hacía el estado libio, no es de lejos lo que se imagina la comunidad internacional para el país que hoy toca una crisis que torna en guerra civil en toda forma. Este argumento que es el más importante de la posición de Hugo Chávez, como también de Daniel Ortega, quienes sostienen, no sin fundamento ciertamente, que la creciente intervención en asunto internos de Libia no responden a las necesidades del pueblo libio, sino en un acceso preferencial a los recursos energéticos de Libia a países, que no lo han tenido, y que han tenido que tolerar a Ghadafi de una forma u otra para obtenerlos. En casos de crisis humanitaria se rompe en parte este muro de la no-injerencia, puesto que lo menos que se puede decir, es que el país está lejos de estar en condiciones de normalidad. La rebelión interna no debe de constituir un pretexto para sustentar sus propias ambiciones de naciones como EE.UU. o Gran Bretaña representada en la Alta Comisaria de Relaciones exteriores de la Unión Europea, Catherine Ashton, que ser abandera una voz europea a lo que en realidad son sueños de dominación tardía británica en el mediterráneo oriental.

Las fuerzas armadas de los EE.UU. se han posicionado en la isla griega de Creta, muy cercana de Libia, de forma preventiva. La OTAN no se ha querido meter en la más mínima forma en una intervención, pero la posibilidad de que salgan de Libia, como de hecho ya está ocurriendo una "oleada" de personas en busca de asilo en Europa, su misión es hacer un dique contra esta misma. Estas personas que en muchos casos es emigrante político o económico, han sido imposibilitados durante décadas de viajar a Europa, algo que era un efecto considerado "positivo" de las autocracias árabes en el margen sur del mediterráneo desde el punto de vista europeo. El colapso de Túnez bajo Ben Ali y de Egipto bajo Mubarak, deja a Ghadafi como un posible candidato a ser derrocado. Pero el efecto sorpresa se ha desgastado, y es un hecho que la tenacidad del dirigente libio sorprende a más de un espectador, que a estas alturas esperaba verlo en un exilio cualquiera, pero no aún resistiendo en su bastión más importante que es Trípoli.

No se debe de hacer una asociación falaciosa que por necesidad o por un determinismo apriorista el pueblo que se rebela contra una dictadura (o supuesta dictadura) tiene la batalla ganada de entrada. El clan Ghadafi aún dispone de un fuerte núcleo en Trípoli, y un población que defiende su causa al menos con el mismo vigor que los rebeldes. En esta etapa de enfrentamiento, donde los rebeldes han ganado sin cesar nuevo territorio al en dirección al oeste, ha pasado a un estancamiento, a una guerra de desgaste, donde prevalecerá el que más y mejor armamento tenga, y que disponga de más hombres. Esto dice que los rebeldes están en franca inferioridad en este sentido, lo cual no quiere decir que no tienen posibilidades al igual que las fuerzas leales a Ghadafi. La batalla por Surta, ciudad natal del líder carísmático está en juego, con una batalla alrededor de Ra´s Lanuf, que de ser ganada por los rebeldes les abre la puerta a la última gran población, antes de entrar en las afueras mismas de Trípoli. Tal cual la batalla de Santa Clara en la revolución cubana abrió el camino hacía La Habana.

La mediación venezolana que ha suscitado críticas en la oposición del país y de numerosas cancillerías occidentales, tiene muchos obstáculos para tener real efecto en el desenlace final de la guerra civil. Si bien se puede entender que la intención es preservar la soberanía libia ante toda injerencia extranjera, su efecto colateral de atribuirle autoridad política a Ghadafi, cuando desde Obama hasta Merkel ya quisieran verlo caído, o en un hoyo en la clandestinidad en su propio país, como Saddam Hussein, crea un contrapeso donde tradicionalmente han dominado potencias europeas, en busca de mantener o extender su hegemonía marítima o política. En este mundo multipolar hay más actores del mal llamado tercer mundo, que pueden también ser un interlocutor válido. Si la guerra de desgaste continúa, tarde o temprano habrá que pasar a la mesa de negociación, algo que los rebeldes aún no han considerado. Todo depende del devenir de la batalla alrededor de Ra´s Lanuf.

sábado, 5 de febrero de 2011

El “día de la salida” o el inicio del despertar en el mundo árabe

El “día de la salida”, el viernes 4 de febrero, onceavo día consecutivo de las protestas anti-mubarak se ha producido con una cierta tranquilidad, a diferencia de la violencia callejera observada ayer. 10 mil egipcios pernoctarán eta noche en las tiendas de campaña en la plaza Tahrir. A su vez se produjeron concentraciones de grupos pro-mubarak, con la finalidad de contrarestar las voces de protesta.La visita del secretario general de la Liga Árabe, Amr Moussa en la plaza Tahrir fue sin duda el evento de culminación del día de hoy. El secretario general ha expresado repetidas veces su apoyo a la voluntad del puebo egipcio. El cerco hacia los corresponsales de prensa extranjeros como egipcios fue generalizada, con la intervención de agentes no identificados de la policía que perjudican la labor periodística.

El sábado a su vez fue día de concentraciones en la plaza Tahrir, donde incluso hubo la presencia de grupos coptos que se solidarizaron con la causa.Este sábado otros ataques se dieron esta vez a un oleodúcto que alimenta a Israel con gas natural. Esto suscitó una protesta por parte de Tel Aviv, además que puso en evidencia una falta del control efectivo en zonas estratégicas por el régimen de Mubarak.

El presidente francés Nicolas Sarkozy, que actualmente ostenta la presidencia pro-tempore del G8 y del G20, ha condenado formalmente la posición del gobierno de Hosni Mubarak con las protestas presentes en Egipto. Exigió el cese de la práctica de la censura de la prensa y el inicio de la transición política de forma inmediata. La Unión Europea por su lado ha pedido la entrada de un régimen de transición más democrático.

Incluso el presidente estadounidense (ee.uu.) Obama ha expresado una condena formal por el uso de la fuerza del régimen egipcio. A Obama el pasado parece haberlo alcanzado, con lo que se conoce como el discurso del Cairo, pronuncaido en la universidad de dicha ciudad en el año 2009. En este el presidente prometía un cambio con la nueva administración en relación con el mundo árabe, y pretendía la normalización de las relaciones diplomáticas en diferentes frentes, sobre todo con Damasco. Sin embargo en la práctica la nueva doctrina no tuvo mayores repercuciones hasta ahora. Pues parece que la promesa de cambio, lema principal de su campaña presidencial lo obliga a tomar medidas reales de distanciamiento con el régimen de Hosni Mubarak y posicionarse con la voluntad del pueblo egipcio en la calle. La diplomacia ee.uu. se ha puesto en marcha, para crear un gobierno de transición, encabezado por el actual vicepresidente Suleiman. Su actual objetivo siendo la transición más favorable ante todo a los intereses geoestratégicos paracon Israel. El vicepresidente Suleiman es según Washington el más adecuado. Este cambio de estrategia hacia un régimen pro-occidental, con su longetividad de tres décadas, suscita críticas entre los republicanos. Otra crítica desde la izquierda que apostó por Obama entonces, que se había visto decepcionada por la tibieza del personaje una vez entronado, ahora al menos podrá ver un poco más de contundecia política ante la urgencia de la situación general del Medio Oriente.

Otro actor de la escena internacional se ha pronunciado el viernes. El Ayatola , líder de la revolución iraní de 1979, se ha pronunciado públicamente. En su intervención denominó el pueblo egipcio como el inicio del despertar del mundo árabe, y exigió además la revocación inmediata del tratado de paz firmado con Israel en el año 1979. En Jordania por su lado las protestas contra el nuevo primer ministro Marouf Bakhit continuaron con al menos varios miles de personas. La demandas políticas, que apelan al espíritu revolucionario tunecino y egipcio, se persiguen en simultanéidad en varios frentes en el mundo árabe, que tienen origenes varios pero en el fondo una finalidad de renovación del estado.

En Argelia la oposición al régimen pseudo-socialista de Abdelaziz Bouteflika hace olas. Las manifestaciones violentas entre policías y jóvenes se hacen presentes en varias ciudades del interior, como Oran o Annaba, como en diferentes partes de la capital Argel. Considerando que en Argelia la prensa no goza de una auténtica libertad de prensa, y que muchas demandas de la sociedad son ignoradas por el régimen cleptómano de los generales que están efectivamente al mando del país.

“El viernes de la salida” talvez no tuvo el éxito esperado, pues hasta la fecha las instituciones como el ejército permanecen fieles al presidente, pero ha cristalizado un poco más esta revolución encaminada hace ahora 12 días días al derrocamiento del presidente. Sin embargo el gobierno está aislado internacionalmente, con la excepción talvez de países como China, Israel o Arabia Saodita. Ha causado una incertidumbre en los ámbitos financieros, pues la posibilidad de un cierre del canal de Suez, o de un cambio de mando político, que restringiría el comercio internacional que transita a traves del mismo. El barril del petróleo ha subido considerablemente en las principales bolsas de valores, acercándose a los 100$.

Lo cierto es que la crisis política en Egipto es hoy un factor de altibajos en las bolsas de intercambio del mundo, Francfort, Nueva York o Londres. Incluso ha llevado al presidente ha dejar el cargo de líder del Partido Nacional Democrático y a remodelar un poco más lo que le queda de gobierno bajo Ahmad Chafic. Con la nueva función de mediador de EE.UU. en la búsqueda de una transición política, la administración Obama ha tomado finalmente postura en la crisis. Esta sin embargo es un tanto conservadora y continuista, y si bien puede que por la influencia de Obama Hosni Mubarak acceda a dimitir, la función de aliado de EE.UU. es al parecer imprescindible desde la óptica de EE.UU. y sobre todo de Israel.

Los egipcios se han levantado en armas para exigir la dimisión del presidente Mubarak. No parecen retroceder ante esta demanda tras 12 días. Además están recibiendo el apoyo del mundo entero en este empeño. Mucho dependerá de la continuidad del movimiento revolucionario egipcio, pero también de los actores internacionales que pueden contribuir a la caída de Mubarak. Ojalá sea este el inicio del despertar del mundo árabe, y en consecuencia el fin de un estatus caduco de la guerra fría.

miércoles, 19 de enero de 2011

La formación del gobierno de "exclusión nacional" o el intento del RCD de mantener su hegemonía

En Túnez la crisis política se perpetúa, mientras que en el interior como en el exterior se producen sucesos tan importantes como significativos para este país que vivió bajo 23 años bajo el dominio del partido de Zine El Abedine Ben Ali. Recapitulemos ante todo algunos hechos de los primeros días.

Cuando el 17 de diciembre la inmolación de Bouazizi produjo el comienzo del fin de un régimen, que había perdido todo apoyo real de la calle y se mantenía por la mera fuerza del orden, el primer ministro de la última formación Mohamed Gannouchi fue nombrado antes de la salida de Ben Ali a Arabia Saodita presidente interino. Sin embargo la constitución en vigor no le daba fe a ese acto, pues el presidente nombrado ad interim fue el presidente del parlamento Fouad Mebazaa. Sin embargo pese al descontento de la población, Mebazaa nombra a Gannouchi a formar un gobierno provisional el 17 de enero. Este nombramiento en cuanto sale a la luz enfurece de nuevo a la población en general, que ve en ello una mera continuación del antiguo régimen. Pese a todo el "gobierno de unión nacional" comprende a tres miembros de la oposición en puestos de segundo rango, como la salud, o la educación. En los puestos del primer ministro, que permanece en la persona de Ganouchi, tanto como el ministro de interior Ahmed Kriaâ, de relaciones exteriores Kamel Morjane y de economía Ridha Chalgoum. Al cabo de un día de conformarse, los tres miembros de la UGTT ( Union Générale des Travailleurs Tunisiens) habían dimitido en protesta de la continuidad de los puestos clave.

Mebazaa y Ganouchi formalemente retiraron su afiliación al RCD (Rassemblement Constitutionnel Démocratique), partido único durante la era Ben Ali. De hecho no solo el RCD fue excluido de la Internacional Socialista formalmente, un acto al que muchas voces en su interior clamaban anteriormente. La desafiliación de estos dos políticos dificilmente hará olvidar al pueblo tunecino los años de mal gobierno que sufrieron durante el antiguo régimen. La oposición en el exilio vuelve de a poco, como por ejemplo Moncef Mazourik de la Liga de los Derechos Humanos, formación ilegalisada hasta ahora. La formación islámica aún ilegalisada de Enhadah, que como otros muchos grupos permanecen en el exilio. Por más que quieran lavarse las manos, la represión contra la población que se quiere contra la presencia en puestos claves de un gobierno que se dice de "exclusión nacional", donde la oposición sirve de decoración y la política seguiría como acostumbrado. Sin una pacificación real de la sociedad ningún gobierno podrá reestablecer la normalidad, al menos que quiera perpetuar un estado policiaco como el de Ben Ali.

Ahora con mirada fuera de Túnez hay también interesantes desarrollos. Por un lado, el día de la revolución de los jazmines, la ministra de relaciones exteriores de Francia, Alliot-Marie se pronunció en términos, que ella misma dijo que fueron "malinterpretados" por la asamblea national sobre asuntos exteriores. Ella hablaba entonces de que la Francia podía ayudar a Túnez en cooperación, pero no cualquiera, sino en el mantenimiento del orden público. Dicho de otro modo, si Ben Ali ya no podía contener su oposición en sus casillas, la metropolí le ayudaría con gusto. De la situación en general, de la represión en las calles ni una palabra. Posteriormente diría que nadie podía prever los sucesos, y que Francia en su posición de no-injerencia (parece que cuando menos se cree, hasta Francia se acuerda de ese deber), no podía más que apostar por las instituciones democráticas del país. Cabe preguntarse, si acaso ese adjetivo no es un poco eufemístico, cuando para otros contextos parecen tener amnesia democrática. En realidad se sabe que el régimen tunecino servía a fines geoestatégicos. Es decir, una barrrera contra el islamismo fundametalista, como también un muro contra los inmigrantes ilegales. Cuando de eso se trata, todo régimen que mantiene orden hacia el exterior es bienvenido para la Unión Europea.

En el caso del mundo árabe se abre otro gran capítulo.Parece que la ola que salió de Túnez ha llegado a un sinfín de sitios. Donde ya había tensiones, pero que no habían llegado a nada concreto. Las inmolaciones, o intentos de inmolación se han multiplicado en Egipto,Argelia, Jordania, Libia y Mauritania. Régimenes que no gozan de una situación del todo democrática tampoco. En Mauritania hasta 2007 el país gozaba de una vida parlamentaria y democrática. Sin embargo ese año un nuevo golpe militar dió fin a esa, y ha impuesto una junta militar, que hasta la fecha no ha dado paso al poder civil.

En Argelia por su lado la situación de la población parece ante todo precaria. La cleptomanía de un poder que controla unos recursos de gas y petróleo, no ha sabido mantener una paz social ni nada similar. La tensión interna desde varios años ha llevado a ataques contra comisarias de policía, y hasta a sedes diplomáticas acreditadas en Argel. La realidad de un estado policial en defecto de una real participación de la sociedad argelina, que en el pasado había hecho prueba de fortaleza y resistencia contra la presencia francesa, ahora se ve sumida en un país que no da lo que promete,y reprime la oposición ferozmente. Pues en cuanto a la explotación y exportación de gas y petróleo, ese rubro no parece afectado a priori.

En Libia, donde desde el derrocamiento de la monarquía por el coronel Ghadafi, y la instauración de un régimen socialista en 1958,mucho tiempo ha pasado. Ya fuera del caso Lockerbie o de la búsqueda de armas nucleares por parte de Tripoli, en el interior la situación social no es nada buena, pese a las buenas recetas petroleras. Las instituciones del estado siendo las de un "socialismo árabe", han combinado en parte preceptos musulmanes con otros marxistas-leninistas. La combinación es ante todo una imposición poco democrática, que a fuerza de perpetuarse se ha vuelto terriblemente pragmática. La declaración de Ghadafi de que no reconocería otro gobierno que el de Ben Ali en Túnez, sorprende a más de un espectador, árabe o no.

En Egipto bajo la férula de Hosni Mubarak en el poder desde 1981 las cosas no son mucho mejor en términos generales. Desde el punto de vista de la legitimidad, Mubarak sucedió a Anwar el Sadat, quien fue asesinado. Este a su vez llevaba en el puesto desde 1970. El año nuevo de 2011 en Alejandría hubo un atentado en la iglesia copta de los Santos. La hostilidad y creciente islamisación de la sociedad parece querer eliminar a los históricos coptos de Egipto, precursores incluso a la fe musulmana. La presión sobre la liga musulmana, que a su vez esta ilegalisada, pero tiene su peso en la sociedad egipcia aún, solo ayuda a subir los tonos. Ahora parece que el método de la inmolación ha llegado a Egipto donde hubo ocho intentos en este día de hoy, en un claro intento de literalmente inflamar la situación, hasta el derrrocamiento de Mubarak.

Jordania a su vez bajo la monarquía hachemita, no es más que la reminiscencia de la monarquía iraquí de Faisal, que fue derrocada por nadie menos que Saddam Hussein, en 1958. Su reino adoptivo de Jordania le fue hecho en pieza por los británicos. Mejor aliado de los occidentales, representa como los demás los régimenes impuestos después de la I Guerra mundial y con la descomposición del Imperio Otomano bajo los vencedores.

El único sitio más o menos tranquilo parece ser Marruecos. Sin embargo como hemos visto las apariencias esconden realidades inimaginables, y la monarquía alauíta de Mohammed VI también esta sobre un barril de pólvora, listo para explotar en cualquier momento, y de paso abriría la posibilidad histórica para el pueblo saharáui de reclamar sus tierras usurpadas hace poco más de 35 años.

Desde 1920 hasta la actualidad estas élites sociales en los países árabes, que en un momento proclaman su profundo panrarabismo, pero luego se venden al mejor postor occidental. Estas élites que utilizan a la causa palestina para hacer adhesión en la población en un objeto exterior. Nunca esperarían de hecho que el pueblo palestino realice otra intifada y logra en pocos días algo que la Liga Árabe no ha sido capaz en cuarenta años.

Tal es la situación ante todo tensa en el mundo árabe. Nada está aún dicho, y todo esta por darse. El gobierno de unión nacional tunecino, que aún "está en formación" tendrá que hacer prueba de más concesiones si quiere la adhesión del pueblo tunecino, de lo contrario, como muchas voces en el interior del país dicen, la contra-revolución ha venido a mantener el orden mínimo para el exterior y para la seriedad internacional hacia los mercados y gobiernos europeos. ¿Vendrá ahora la revolución definitiva, capaz de derrocar hasta a los antiguos ministros de ex-presidente Ben Ali? ¿Hacía donde lleva la vía elegida por los tunecinos? ¿Qué repercusión tendrá en el mundo árabe? Las respuestas se darán en su momento.