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domingo, 28 de abril de 2013

Enrico Letta nombrado presidente del consejo de ministros italiano o la vuelta al pacto amplio para gobernar Italia

La crisis política italiana parece al fin encontrar una salida. Enrico Letta fue nombrado por el presidente relecto Giorgio Napolitano para formar un gobierno de unidad nacional. Este finalmente se da, tras dos meses de un gobierno dimisionario de Mario Monti, quien finalmente termina su mandato técnico, su gobierno ad interim,  que se prolongaba en el tiempo, mientras  que no surgieran perspectivas de salida a corto plazo. La alianza política que sustenta al presidente del consejo de ministros italiano, quien formalizará su primera votación parlamentaria el día de mañana en el palacio Montecitorio, es un tanto heterogénea. El Partito Democratico (Partido Democrático, PD), que cuenta con una mayoría relativa en la cámara baja italiana, en la Cámara de Diputados, tiene que cohabitar con un Senado dominado por una coalición entre el Partito del Popolo della Libertá (Partido del Pueblo de la Libertad), dominado por Angelino Alfano, quien es el secretario general, pero siempre en la sombra del innombrable Cavaliere. Finalmente el grupo Scelta Civica (Opción Cívica) liderado por el presidente del consejo saliente, Mario Monti a su vez sella esta alianza de tipo amplio, que se supone será la garante de la gobernabilidad del país mediterráneo.

Para llegar a tal acuerdo, fue necesario que todos los socios reconsideraran muchos puntos conflictivos, y dieran concesiones serias, si se toma en cuenta el tono de las elecciones y de la crisis postelectoral recién terminada. El PD que pretendía llevarse la mayoría en ambas cámaras, se prometió una amplia presencia el pasado 24 y 25 de febrero. Sin embargo el protagonismo se quedó un poco corto a la mera hora, cuando el Movimento CInque Stelle Movimiento Cinco Estrellas, MVS) de Beppe Grillo se lleva por sorpresa el 25% en la Cámara Baja, superando por pocas décimas a todos los partidos tradicionales. Los resultados obligaron a Pierluigi Bersani a buscar alianzas naturales en la formación Sinistra Ecologia Libertá (Izquierda Ecología Libertad), liderada por Nichi Vendola, exponente de la política alternativa en Italia, necesariamente contraria a toda colaboración con la Scelta Civica, por lógica y ante un rechazo categórico por parte del MVS a toda alianza, al menos que este el candidato fuera el del MVS mismo. Una situación de agotamiento de posibilidades, hizo que Bersani, favorito para formar gobierno, abandonara su encargo de gobierno.

Luego vino el vencimiento de la presidencia de la república hace pocos días, que fue a su vez una prueba de fuego para la continuidad de las instituciones italianas, que en un limbo de semanas, no temen por la mayor de sus figuras, la presidencia. Tan sólo la renovación de mandato para Napolitano, dio un giro a la malograda racha de la política italiana. Napolitano no quiso mucha ceremonia, más bien optó por actuar  rápidamente. El evidente fracaso de Pierluigi Bersani, lo llevo a encargar enseguida al número dos del PD, Enrico Letta a formar gobierno. EL vicesecretario general, en el cargo desde 2009, tuvo desde el 25 de abril hasta el día de hoy para salir con un gobierno de partidos, y no de tecnócratas, lo antes posible. Hoy mismo fue juramentado y pasó por el Palazzo Quirinale, antes de ser ungido por la Cámara de Diputados el día de mañana.

La repartición política no fue  sencilla, pero si pragmática, al grado de chocar ciertos sectores del PD, y otros sectores políticos no presentes. El PD se lleva la corona de la joya, con la Presidencia del Consejo en sí, además de ser el grupo más importante. El PDL, enemigo histórico del PD, se lleva nada menos que la Vicepresidencia del Consejo, y el Ministerio del Interior, en manos del secretario del PDL Alfano como número dos desde el punto de vista fáctico. La formación de Monti, Scelta Civica se lleva el ministerio de defensa, un grupo menor, llamado Radicali Italiani se instalará en el ministerio de relaciones exteriores, con Emma Bonino, además de la Unione di Centro que se atribuye la gestión administrativa. Lo que más llama la atención debería de ser la preponderancia de Angelino Alfano en segunda posición, tanto en lo relativo a lo interior, como por su atribución de vicepresidente del consejo. La sombra de Berlusconi planea ahí en este gabinete, que además peca por tener la presencia como consejero de la presidencia, del tío de Enrico, Gianni Letta, cercano al mismísimo Silvio Berslusconi. Es así que vemos una composición algo contra-natura, de una importante parte del espectro político italiano unidos en un gobierno de compromisos nunca antes vistos. Desde que la strana maggioranza (extraña mayoría), que sustentó de facto a Mario Monti en su mandato técnico, superó toda barrera política antes infranqueable, ahora el agua y el aceite se ven en la obligación de compaginar. Estas experiencias políticas, propias entre otro a Francia, donde a menudo la izquierda tuvo que gobernar codo a codo con la derecha en diversas ocasiones. Ni hablar de la políticas de alianzas en México, donde el susodicho Pacto Por México es la prueba viva de como en lo práctico, y bajo ciertas condiciones, grupos enemigos pueden compartir la mesa del poder.

Los repartos casi matemáticos de sectores del gobierno, a las diferentes agrupaciones, no quiere decir que no haya oposición a esta alianza. El MVS en primer lugar se queda fuera de todo reparto electoral, o como se quiera llamar, al rehusarse a gran parte de la vida parlamentaria, en signo de protesta y ante la búsqueda de la anti-política sin salirse de la misma, un oxímoron que su mismo líder  perpetúa a más de una ocasión desde las pasadas elecciones. Tan sólo la práctica se verá la funcionalidad y eficiencia del reparto alcanzado, y los primeros disidentes, y ministros dimisionarios, que tarde o temprano marcarán la pauta política.

No muy lejos del Palazzo Quirinale, en el Palazo Chigi, (sede del presidente del consejo), un individuo se acercó y disparó con una arma a fuego contra unos policías estacionados ahí, un acto de violencia no esperado en absoluto, donde los servicios del estado entraron en alarma, y se pusieron a sellas rápidamente el área, puesto que uno de los agentes quedó seriamente herido. Una mujer pasando en el mismo momento, fue a su vez herida, con lo cual la cifra subió a tres heridos y ningún muerto, si el estatus del agente más grave se mejorara y fuera dado de alta. El individuo en cuestión fue detenido, y declaró en el acto que buscaba disparar contra los políticos en general, pero no los encontró, por lo que disparó a los policías cerca. La conmoción que crea este incidente en el mismo momento que se está juramentando el gobierno en el Palazzo Quirinale, dio un susto, que no está aún digerido, dado que estamos en el mismo día del suceso. El nuevo gobierno ya tiene un nuevo caso que tratar, desde antes de comenzar, resolver este misterioso caso del disparo en Chigi.

La tradicional campanella pasó de mano de Monti a Letta, quien es el nuevo encargado de poner en orden un país que tiene muchos pendientes, y no pocos problemas simultáneos que resolver. Lo más difícil parece resuelto, pues hay gobierno, y no es técnico, es el fiel reflejo de los resultado de las elecciones pasadas de febrero, exceptuando al MVS, quien se autoexcluyó de forma activa de todo acuerdo. Si esta es una solución por muy temporal que sea, para no tener que volver a las elecciones generales, como buscaba forzar la situación Grillo y su MVS con diferentes estrategias, el país puede comenzar a resolver los demás problemas que tiene pendiente, el caso de los marinos en detención en India, la crisis económica, el programa de recortes y de austeridad emanado de Bruselas, y un problema social sin igual, en lo que es hoy en día una economía en vías de pauperización aguda.,La realidad social es que la pobreza en general ha aumentado en Italia, como en Europa (del sur) en general, a raíz de la crisis económica y financiera mundial. Y este nuevo gobierno de Enrico Letta tendrá que demostrar su capacidad de gestión, sin que la paz social quede perturbada. 

lunes, 22 de abril de 2013

El nombramiento de Giorgio Napolitano bis a la presidencia italiana o el impasse político italiano sin resolver


La crisis política en Italia, más allá de resolverse, se alarga algo más en el tiempo. En el fin de semana pasado, la apuesta iba ante todo a preservar  la figura del presidente de la república, como último bastión institucional, a prueba de la actual coyuntura. El presidente saliente, Giorgio Napolitano, de 87 años de edad, veía su mandato caducar en días, y no había sucesor a la vista. El senador Franco Marini, considerado candidato de consenso de centro-izquierda, no pasó la prueba de fuego, en parte por la disidencia interna del Partido Democrático (PD), como el boicot de la formación  de Beppe Grillo, Movimento Cinquestelle (Movimiento cinco estrellas), el cual proponía a Stefano Rodotá como su candidato predilecto. Después de esta mala jugada, Pierluigi Bersani opta por poner al ex–presidente del consejo Romano Prodi, que  a su vez estuvo activo en la Comisión Europea, y fue  presidente del consejo de ministros durante la coalición del olivo entre 2006 y 2008, quien tampoco sale con la mayoría requerida. Después de cinco sesiones de nombramiento, sale relecto Napolitano, in extremis.

Desde la caída en desgracia del magnate y empresario Silvio Berlusconi, y su paso a la sombra en definitivo, después de casi veinte años en el gobierno, Italia se ve en una fase de transición política, liderada por el burócrata Mario Monti, quien desempeño un trabajo de poca gloria, para restablecer la normalidad institucional en el país mediterráneo, después del paso de Berlusconi en tantos años. De un país que estaba en términos promedios del grupo de G8, en menos de quince años, se pasó a verse en las últimas posiciones en cuanto a PIB y casi se juega su membresía. No obstante la política de endeudamiento no dejó de ser el tema más polémico, pues las finanzas italianas tienen un endeudamiento cercano al 120%, el cual sin ser excesivamente problemático, es de los más altos de la eurozona. El estancamiento económico, en especial en el sur, donde el diferencial de desarrollo parece aún muy patente, desde el mezzogiorno para el sur.

Las últimas elecciones, que tenían como objetivo no sólo relegitimizar el poder, que estaba en manos de un gobierno interino de Monti, y darle una salida sólida al nuevo gobierno a venir. Sólo que el resultado fue que se entró en una impasse aún mayor que la anterior.  El PD resulta ser el ganador en términos numéricos, pero se ve en la incapacidad de formar gobierno. El Partido Sinistra Ecologia Libertá (Izquierda Ecología Libertad) de Nichi Vendola (pronunciado Niki  Vendola), era el aliado natural para salir en coalición. Pero además Bersani necesitaba el apoyo de otra formación, que tan solo podía ser Scelta Civica ( Opción cívica), del mismo Mario Monti, porfin salido de su silencio político, y en una lista formal. Nada de esto se dio, el proyecto de Bersani choca principalmente con la negativa de Grillo y su formación, que no se baja de su principal objetivo, el de llevar a un extremo nunca visto la política italiana, y atacarla en cuanto esté en su momento más débil. Con cerca de 25% de los votos, puede por medio de un principio de no colaboración, no solo evitar entrar en el juego de pactos partidarios, sino obligar a repetir elecciones, que en la opinión de Grillo, tan sólo podrían fortalecer aún más su formación política. Antes de eso, la vieja política se resiste, mientras que Monti lleva desde el 24 de febrero pasado, en calidad de presidente del consejo dimisionario.

Cuando incluso el presidente ve su puesto caducar en mayo 2013, la puesta en marcha de unas sesiones maratónicas, para poner a un sucesor, fueron un fracaso tras otro. El PD se quemaba sus mejores cartas, a la vista de las demás formaciones; primero Franco Marini, luego Romano Prodi. El que supo llevarse la mayoría necesaria, y único candidato para la continuidad institucional, resultó ser el mismo octogenario y presidente saliente Giorgio Napolitano bis. Otros siete años, al frente de la máxima autoridad política, ahora mismo más importante que nunca. Con sus 87 años, en junio 88, es sin duda el jefe de estado de mayor edad del mundo, en funciones, puesto que Fidel ya no gobierna. Si llegara a su término, entregaría a los 95 años su mandato.

La política está estancada en Italia, al igual que la economía, que está en recesión, y frente a un problema de la gestión de deuda, que preocupa  tanto a los italianos, como a los europeos, que ven la tercera economía de la eurozona en peligro de tirar atrás el precario crecimiento económico. Lejos de cualquier solución a corto plazo, al menos hay una continuidad, donde el presidente Napolitano podría disolver de nuevo el parlamento, y ahora si intentar encontrar una solución para el futuro gobierno legítimamente referendado, desde la caída de Berlusconi en 2011.

Ahora que el abismo se aleja de nuevo, se pude intentar de nuevo, poner las bases en Italia, para allanar el camino al primer candidato que sea capaz de formar mayoría, por muy relativa que sea, y  por el tiempo que se pueda sostener. La cuestión es tan sencilla, que desde la entrada en el escenario político italiano de Beppe Grillo, no se ha podido llegar a ningún acuerdo, pues el mismo se dice enemigo de todo compromiso parlamentario, y sólo acepta que se le dé el buen visto a sus candidatos. Con un 25% de los sufragios de febrero, y una capacidad de invalidar toda salida temporal, se propone a poner en entredicho la viabilidad del sistema en sí. El hecho que Bersani no renunciara a la alianza con el Movimento Cinquestelle, hasta el final, sin éxito, dio a entender la forma de hacer política en el campo grilliano.

Al menos hay una cabeza de estado que permanecerá, hasta nuevo orden, un octagenario es el salvador de las instituciones, prueba de que ese país es principalmente de  viejos. El envejecimiento general de la población, se puede ver por ende reflejado en el perfil de muchos de sus políticos, y de sus respectivas edades, Napolitano, 87, Berlusconi, 78, Grillo, 65,  Bersani, 61, el más joven, casi junior en comparación. En este país de viejos, por algo la juventud tiene mal para hacerse una vida económicamente independiente, algo casi normal, cuando se ve, que los altos puestos, tanto de la política, como en general, está en manos de los viejos. A falta de solución, el país se salvo lo más importante, la vacancia absoluta del poder. 

sábado, 12 de noviembre de 2011

La rápida implantación de nuevos gobiernos técnócratas en Italia y Grecia o la injerencia financiera del eje franco-alemán

El día de hoy podría ser el último del saliente gobierno de Silvio Berlusconi. Tras haberse reunido con Mario Monti y con los dirigentes de la oposición, el traspaso de poderes estaría muy cerca de concretizarse en el Palazzo Chigi, mientras que las leyes de estabilidad promulgadas por Bruselas están en camino de ser aprobadas de forma maratónica. En Grecia este cambio se produjo con una gran rápidez con el nuevo gobierno de Lucas Papademos, antiguo vice-presidente del Banco Central Europeo durante la presidencia Jean-Claude Trinchet. El nuevo gobierno de Unidad, formado por los grandes partidos, el Nea Demokratia, el PASOK y el partido de extrema derecha LAOS, han logrado poner en pie una mayoría aplastante, liderados por un tecnócrata por excelencia, quien promete llevar a cabo las reformas necesarias para estabilizar su país dentro de la zona euro en la mejor doctrina neoliberal.

Esta reordenación exprés sin duda da la idea de la extrema necesidad de los mercados de tener "tranquilidad" en los gobiernos, de que honorarán sus deudas adquiridas. Se han registrado en las más importantes bolsas de valores del subcontinente europeo, Londres, Milan, Frankfurt, Paris altibajos que son casi montañas rusas, a raíz de la convocación de un referendum griego sobre los acuerdos de deuda. Esta palabra sería algo si no impronunciable, incluso impensable de la boca de Monti o Papademos. En resumen hemos pasado a coexisitir con dos países mediterráneos, que en un caso estaba en manos del empresario septagenuario multimillonario y corrupto Silvio Berlusconi. En el otro caso gobernaba primero por el primer ministro Kostas Karamanlis, que abiertamente falsificó las cuentas públicas en complicidad del entonces presidente del Banco Central heleno Papdemos, y que entró al euro haciendo trampa, seguido de un gobierno socialista bajo el ya dimitido Giorgos Papandreu.

Esa es la forma de castigar a los deshonestos banqueros como Papademos en la mentalidad de la pareja MERKOZY (Merkel más Sarkozy), quienes en el último encuentro del G20 en Cannes, Francia, han puesto en evidencia la extrema urgencia de poner en orden la casa en vistas de las presencias de mandatarios internacionales bien conscientes de las fisuras existentes en el bloque del euro en sus eslabones más débiles, que actualmente son Grecia e Italia entre otros más. Juntándose entonces el posible referendum griego como una de las últimas medidas llevadas a cabo por Giorgos Papandreu, como también la caída de la credibilidad del gobierno de Berlusconi en el ámbito financiero, la presión ejercida sobre Merkozy fue más que evidente. Es por ello en consecuencia salieron súbitamente soluciones políticas donde no las habría,para recuperar la confianza de los mercados, o de quien se esconda detrás de esa cortina de humo.

El gran proyecto franco-alemán es en concreto llevar la unión monetaria a un nivel aún mayor. La gobernanza financiera del bloque de euro desde una misma sede, con una misma emisión de deuda, con una misma política arancelaria. Esto en primer instancia esconde un proyecto de expansión económica franco-alemán, que prentende subyugar con el pretexto del euro la soberanía de los demás países de menor peso económico. No obstante ésta expansión esconder una creciente debilidad interna, la cual obliga a garantizar más que nunca la inversiones y el patrimonio en riesgo, como puede ser perfectamente el caso griego. Sin duda alguna es demasiado el interés que depende de la economía helena, como para que su soberana voluntad pueda ser tomada en cuenta, en el caso de contradecirse con los intereses que priman en Frankfurt. La hipóttesis misma de que se creen dos euros a diferentes velocidades parece ser cada vez más real, viendo el estancamiento de las periferías de la zona euro, como tambén del corazón mismo que no son un secreto para nadie.

En tiempos tan difíciles hay que poner a tecnócratas que salven lo que queda por salvar. Esto mismo es lo que se hizo en Italia y Grecia. Si ésta fuera la forma de realizarse el gobierno financiero de Schäuble, habrá que ver en el futuro como cada crisis política en algún país puede ser el móvil perfecto para asegurarse que los peones puestos en cada capital suban al poder con toda la forma protocolaria de una democracia. Esto también se podría denominar injerencia en asuntos internos de un país soberano por parte de otro, en este caso Alemania o Francia. Una vez más vemos que hay países más soberanos que otros, que el euro está por encima de todo sacrificio temporal de uno u otro país y sobre todo, encima de la soberanía popular inherente a cada país soberano.

Por ahora el frente se ha estabilizado, los nuevos gobiernos gozarán por un tiempo de su aura de nuevo venido. Pero pronto se verá si los tecnócratas realmetne son los más indicados para defender los intereses de un pueblo que en teoría representarían. Esto a la larga es más una bomba de tiempo que una solución,pues cuando los pueblos reclamen lo que les corresponde legítimamente, se verá si sus apoyos reales están en el país que gobiernan o en Bruselas, París o Berlín.

martes, 8 de noviembre de 2011

El gobierno de Silvio Berlusconi puesto en minoría parlamentaria o la dimisión del cavaliere a la vista

Este día -el 8 de noviembre-será recordado con certeza en la historia reciente de Italia. Este día el gobierno de Silvio Berlusconi perdió la mayoría parlamentaria en la cámara de diputados.Sólo pudo conseguir a 308 votos a favor,ninguno en su contra y 321 abstenciones. Ha por lo tanto perdido la mayoría degradándose a un gobierno de minoría técnico.El socio de gobierno de Berlusconi, la Lega del Norte Umberto Bossi dejó caer al cavaliere, el cual aislado y desgastado por tantos juicios en su contra, no ha podido evitar reconocer su dimisión, la cual sin embargo no cayó sin condiciones previas. Estas son que se apruebren las medidas de estabilidad exigidas desde la Comisión Europea para un nuevo recorte, que garantize la credibilidad crediticia de nación transalpína. Esto no podría pasar por calendario parlamentario antes de unas semanas más, lo cual deja al presidente del consejo como un rey en jaque de aquí hasta su aprobación fáctica.

Todos las artimañas del cavaliere para sobrevivir a la mala racha tanto desde la justicia, como la presión exterior ante el evidente fracaso de hacer arrancar la estancada economía italiana fueron en vano. Italia se encuentra sumida en un momento de estancamiento económico desde años, en un momento de enorme fragilidad de la economía mundial En una crisis donde Italia tiene el segundo puesto en orden de endeudamiento, estimado en 120% de su PIB. Sus repetidas votaciones de confianza, donde ganando cada vez por menos margen,junto con la Lega del Norte como aliado contra-natura, y la pérdidas de alidados,fueron erosionando tanto su propia persona
como la credibilidad del gobierno en los ámbitos financieros.En un clima de presión de la calle que pedía a gritos su dimisión, y una oposición cada vez menos abierta a
cualquier negociación.

Estas semanas venideras serán el preámbulo de una despedida, que parece ser la definitiva. Con la edad de 74 años, sen encuentra en una posición donde no queda claro la separación de sus negocios particulares y su actuación política. Es sin duda también importante ver el peso que le supuso la carga de horas y de dinero que perdió en incontables juicios en su contra, llegando en casos a legislar ad personam, tergivizando el sentido mismo de la justicia cuando sus casos se vieron anulados por caducidad o por estar imposibilitado por ausencia del oficio utilizados desde 2006 en adelante.En 2010 se le condenó por primera vez en forma, por la acusación de proxenenismo por las supuestas relaciones sexuales con una menor de origen marroquí, la cual dejó su marca en la prensa bajo el nombre de Ruby. La broma del bunga-bunga terminó más bien como una pesadilla, la cual llevó al abismo la carrera política, cuando perdió su fuero por veredicto de un tribunal de Milan.Finalmente todo su sistema de apoyos políticos fue derrumbado y queda expuesto en la escena final de esta tragedia que se está presenciando en la escena política italiana desde su llegada en el 1994.

Mañana Italia amanecerá con un gobierno demisionario, el cual sólo espera pasar las medidas europeas para despedirse. El presidente italiano, Giorgio Napolitano será el encargado de nombrar un nuevo gobierno o de llamar a elecciones anticipadas. Este será la incógnita del día de mañana. Por ahora el fin del tunel político está a la vista, aunque el rey aún no se ha retirado formalmente. Termina la lenta decadencia de una carrera política de tres lustros, en un día como el 8 de noviembre. Lo que aún hace poco parecía inconcebible,-la dimisión de Berlusconi- se convierte en posible, y con ello la esperanza de que, indepdendientemente de quien sea, el presidente de gobierno tenga un apellido diferente, que el del ya casi terminado y moiribundo Silvio Berlusconi.