viernes, 12 de julio de 2013

La demanda formal de asilo político a Rusia o la operación de puesta en jaque de Snowden a nivel internacional

La gran espera parece tener un fin, el ex colaborador de la NSA Edward Snowden formalizó su demanda de asilo a la Federación Rusa desde la zona internacional del aeropuerto Sheremetyevo de Moscú. En la conferencia de prensa ofrecida desde la terminal además formalizó su demanda a Bolivia, Nicaragua y Venezuela.

Snowden había pedido en un primer tiempo asilo ante Rusia, pero este fue descartado luego de que Putin formalizara varias exigencias, que condicionarían su  otorgamiento, la primera el cese de toda actividad contraria a los intereses de los EE.UU. El ex agente declinó la oferta al considerar otras alternativas en proceso con otros países. Con el paso de los días su baraja de opciones se redujo  a tan sólo cinco,  Bolivia, Ecuador,  Nicaragua, Rusia y  Venezuela. Por lo visto el precedente del caso del “secuestro aéreo”, del cual fue víctima el presidente boliviano Evo Morales y  las presiones ejercida por parte de Joe Biden, vicepresidente de EE.UU. a Rafael Correa, si este aceptase a esta persona en su territorio, lo hicieron reflexionar sobre sus posibilidades reales. Sin duda todas las opciones de Snowden comportan un grado de incertidumbre, y de incerteza sobre su seguridad. En el caso de viajar en un avión, aún fuera éste oficial, incluso bajo toda la inmunidad de un estado soberano, no estaría nunca exento de sorpresas en cada espacio aéreo transitado por el avión.

A la luz de múltiples inconvenientes, incluso elementos extralegales de coerción vistos por parte del ejecutivo de Barack Obama, quien ha estado desplegando toda su influencia y poder disponible en ponerle piedras en el camino a este ciudadano de origen estadounidense. El despliegue sin pudor de las intenciones del gobierno ee.uu., probablemente hicieron reconsiderar al joven informático todo traslado aéreo internacional. En efecto podría estabilizarse en Rusia, hasta nuevo orden, siendo que sus objetivos eran alcanzar América Latina de algún modo.

La incertidumbre de semanas estaría cerca de aclararse, en el caso de que el gobierno ruso le otorgue este asilo. Putin en su posición sabe bien que juega con fuego, pues las relaciones con EE.UU. no sólo son estratégicas, pese a todo malentendido existente entre ambas naciones en diversos temas internacionales y geoestratégicos. En cualquier caso no quiere ver en su territorio desarrollarse una política anti-estadounidense, que podría poner en entredicho la diplomacia de alto nivel entre Moscú y Washington D.C. Snowden tendrá que poner en pausa toda iniciativa de nuevos cables. Snowden defendió su patriotismo, al querer ayudar a su país, y en ningún caso ir en su contra. Siendo que su labor la considera en consecuencia un acto heroico, además que goza de apoyo en la opinión pública de su país. El Edward Snowden que llegue a suelo ruso- en el caso que le sea otorgado el asilo- , tendrá que ser mucho más discreto y en cierto abstenerse de desarrollar más golpes mediáticos con sus revelaciones, que hacen eco mundial, y enfurecen a tantos otros conciudadanos suyos, desde el mismo gobierno de Barack Obama.

No obstante  la ola de hallazgos a raíz de estas revelaciones ha desencadenado verdaderos huracanes en varios países. En Alemania puso en velo de juicio al gobierno de Angela Merkel y su permisividad, al estar el país entre los más observados por la NSA por importancia. En Francia desveló que incluso el gobierno francés practica la vigilancia hasta grados insospechados en el pasado.  En los EE.UU. mismos desencadenó una ola de consciencia, donde los ciudadanos ven el grado de intromisión en sus vidas, y a la vez un sentimiento de solidaridad importante hacia Snowden en amplios sectores de la sociedad. El primer ministro luxemburgués Jean Claude Juncker incluso presentó su dimisión, tras un escándalo relacionado con espionaje en el Gran Ducado, después de permanecer 18 años en el puesto. En Inglaterra se están desvelando ingentes cantidades de casos de espionaje en las comunicaciones entre servicios secretos británicos y  Microsoft.

Por un lado los EE.UU. lograron su propósito de impedir la llegada de su  compatriota, ahora apátrida,  hacia América Latina, pese a todas las medidas extralegales que fueron aplicadas a todos sus socios y aliados, y a cualquier nación que posiblemente se propusiera darle asilo político. En efecto lograron disuadir de algún modo todos los posibles países proclives a darle este mismo. Por defecto queda Rusia, país en el cual se encuentra de facto, pero en ningún caso de iure. En el mejor de los casos el llegar a transitar a suelo ruso abrirá un abanico de posibilidades al prófugo de la ley estadounidense, quien desde la zona internacional, en donde lleva pronto tres semanas, poco o nada puede hacer para estabilizar su precaria situación jurídica.

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